Hace 113 años, el estreno de “La consagración de la primavera” desató una de las mayores polémicas de la historia de las artes escénicas. Los movimientos abruptos de los bailarines, la polirritmia agresiva de Igor Stravinski y una coreografía que rompía con los cánones del ballet clásico provocaron abucheos, gritos e incluso enfrentamientos entre el público parisino. La obra que entonces fue rechazada es hoy considerada un clásico y será el punto de partida de la edición XXXVIII del Festival Danza Nueva del ICPNA, que se inaugura este 11 de julio.