El último de los potenciales rivales del exalcalde, Al Carns, tira la toalla. Burnham critica la respuesta inicial de Starmer sobre la ofensiva israelí en Gaza

Oficialmente, Keir Starmer (que anunció su dimisión el pasado 22 de junio) sigue siendo el primer ministro del Reino Unido y el Partido Laborista ha dado inicio este jueves al proceso de elección de su sustituto. A las 9.00 de la mañana (las 10.00 en horario peninsular español) se ha abierto un plazo de una semana para que cualquier aspirante pueda presentar su candidatura.

Pero, salvo una sorpresa que nadie espera ya a estas alturas, todos estos plazos formales solo servirán para dar tiempo de preparación al exalcalde de Mánchester Andy Burnham, el gran favorito de los diputados y las bases laboristas, antes de que reciba el encargo de Carlos III de formar Gobierno y ponga un pie en Downing Street; previsiblemente eso ocurrirá el 20 de julio.

Uno a uno, todos los potenciales candidatos —como el exministro de Sanidad Wes Streeting o el secretario jefe del Gabinete y brazo derecho de Starmer, Darren Jones— han tirado la toalla ante el avasallador resultado obtenido hace tres semanas por Burnham en la elección parcial de Makerfield, que le sirvió para obtener la condición necesaria de diputado.