Sony mantendrá el fin de la producción de juegos físicos de PlayStation a partir de 2028 pese a las quejas de los usuarios. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)A pesar de las campañas de recolección de firmas y las quejas de los usuarios en redes sociales, todo apunta a que Sony no cambiará la decisión de acabar con las producción de juegos físicos de PlayStation a partir de 2028. Un panorama que tiene un contexto financiero detrás que justificaría la decisión de la empresa, según cifras publciadas por Jason Schreier, periodista de Bloomberg.La venta de los juegos digitales es hoy la vía de mayor rentabilidad frente a las ediciones físicas, tanto por los beneficios que entrega este formato como por la elección que hacen actualmente los usuarios.PUBLICIDADEl núcleo de la estrategia de Sony radica en la diferencia abismal de rentabilidad entre la venta de videojuegos físicos y digitales. Según los cálculos de Schreier, por cada videojuego exclusivo de PlayStation vendido en formato físico a $70 dólares, la compañía debe entregar $21 al minorista y asumir $3,50 en costos de fabricación, quedándose solo con $45,50 de la venta. En contraste, cuando la transacción ocurre en formato digital, Sony percibe la totalidad de los $70, eliminando intermediarios y gastos de producción.En un juego físico exclusivo de PlayStation vendido a 70 dólares, Sony recibe 45,50 dólares después de pagar al minorista y la fabricación. (Imagen Ilustrativa Infobae)En el caso de los títulos de terceros, el modelo es similar. Por un juego físico de una empresa como EA, Sony recibe aproximadamente $10,50 por licencia. Sin embargo, si ese mismo título se comercializa digitalmente mediante la PlayStation Store, la ganancia para Sony sube a $21 por cada copia, gracias a la comisión del 30%. PUBLICIDADSchreier destaca que tanto Sony como Microsoft suelen vender sus consolas a pérdida, por lo que obtener el máximo beneficio a través del contenido digital es clave para recuperar la inversión y sostener su modelo de negocio. Las cifras internas de Sony muestran que actualmente entre el 80 y el 85% de sus ventas de videojuegos ya son digitales, y otras empresas como Capcom informan que este porcentaje llega incluso al 93% de ventas digitales en ciertos períodos.PUBLICIDADLa noticia de la desaparición del formato físico ha tenido un gran impacto. La campaña “Don’t Kill the Disc: Tell Sony to Keep Physical PlayStation Games” en Change.org superó las 250.000 firmas, y miles de jugadores han mostrado su descontento cancelando sus suscripciones a PlayStation Plus y compartiendo capturas en redes sociales. En los juegos de terceros, Sony gana 21 dólares por cada copia digital en PlayStation Store y cerca de 10,50 dólares por cada versión física. (REUTERS/Issei Kato/File Photo)Sin embargo, los analistas consideran que este tipo de protestas difícilmente alterará el rumbo de la compañía.El consultor Serkan Toto, citado por medios especializados, explica que ni siquiera medio millón de bajas en PlayStation Plus —servicio que cuenta con unos 50 millones de suscriptores— representaría un golpe significativo para Sony, ya que apenas equivaldría al 1% del total. PUBLICIDADSegún Toto, “lo digital es simplemente demasiado lucrativo” y Sony tenía perfectamente calculada la reacción negativa antes de hacer pública su decisión.Desde la perspectiva de los analistas, la transición a la distribución digital no es exclusiva de PlayStation, sino una tendencia dominante en toda la industria. Los editores de videojuegos también salen beneficiados, ya que en el formato digital pueden quedarse con una mayor parte del precio de venta, eliminando a los minoristas y los gastos de fabricación. PUBLICIDADPor ejemplo, en un juego third-party vendido digitalmente, el editor recibe $49 y Sony $21, mientras que en la versión física la tienda se lleva $21 y el editor solo $35.La campaña contra el fin del formato físico en PlayStation superó las 250.000 firmas, pero los analistas creen que no cambiará la decisión de Sony. (REUTERS/Issei Kato)La eliminación del formato físico no solo tiene implicancias económicas, sino también culturales y sociales. Schreier advierte sobre los efectos negativos en la preservación de videojuegos, el mercado de segunda mano y el acceso a juegos a través de bibliotecas públicas, especialmente en países como Estados Unidos, donde muchas bibliotecas ofrecen colecciones de juegos físicos para préstamo gratuito. PUBLICIDADCon la digitalización, estas opciones desaparecerán y podría dificultarse el acceso a los títulos para jugadores con menos recursos.El periodista también señala que la decisión de Sony no fue acompañada por ningún tipo de compensación para los consumidores, como descuentos en juegos digitales, nuevos sistemas de préstamo o garantías de propiedad digital, lo que incrementó la sensación de pérdida entre los jugadores y alimentó la controversia.PUBLICIDADLas cifras hablan por sí solas: vender un juego digital elimina la necesidad de repartir el precio con tiendas físicas y fabricantes, permitiendo que Sony y los editores maximicen sus ingresos por cada copia vendida. Esta diferencia de margen es un argumento determinante para que la industria apueste por la digitalización incluso frente a la presión de una parte significativa de los usuarios.Según Schreier y Toto, la empresa simplemente espera que la controversia se disipe con el tiempo, respaldada por la solidez de sus cifras y el avance imparable del mercado digital.PUBLICIDAD
Llegó el fin de los juegos físicos: el mundo gamer sufre un histórico cambio con Sony y PlayStation
El final de los juegos físicos afectaría la preservación, el mercado de segunda mano y el acceso en bibliotecas públicas








