Los Bombers de la Generalitat reconocen que estos días están siendo "muy complicados" debido a los incendios forestales simultáneos que queman en Catalunya en plena ola de calor. Una situación que prevén que siga igual durante la jornada de hoy, cuando esperan "otro día difícil" e incluso "un poco peor" que el miércoles después de una intensa noche en la que han conseguido estabilizar los seis fuegos que más preocupaban. En concreto, los de Pla de Manlleu, Navarcles, Guimerà, Sentmenat, Anoia y Gavà. En el caso del de la Bisbal d'Empordà, que empezó el viernes pasado, está controlado.El cuerpo, que desde la semana pasada está trabajando en un incendio tras otro, ha avisado de que el "episodio de simultaneidad" es lo que más está complicando la gestión de los fuegos, ya que se suma a las elevadas temperaturas que se están alcanzando en la comunidad autónoma, a las bajas humedades y a los vientos de marinada que avivan y agrandan las llamas. Un riesgo que a medida que pasan los días y se acumulan horas y horas de calor, aumenta. "La vegetación no está preparada para estas temperaturas", ha explicado desde el centro de mando en Cerdanyola del Vallès, el inspector de los Bombers, Oriol Corbella. Unas condiciones que también afectan a los propios bomberos, que están sufriendo golpes de calor, y que se mantendrán en los próximos días, ya que pese a que durante el fin de semana bajarán ligeramente los termómetros, la ola de calor se extenderá hasta mediados de julio. "La situación meteorológica es compleja", ha sostenido el inspector. Por este motivo, ha detallado que todos los parques de bomberos de Catalunya han doblado el personal que tienen en cada turno y destinan todos sus "esfuerzos y recursos". Aun así, ha destacado que todavía no están en movilización de emergencia, pero sí "casi al máximo de recursos". "El riesgo es de cinco sobre seis", ha detallado Corbella.De hecho, la Generalitat activó a medianoche el nivel de "peligro extremo de incendio forestal" del Plan Alfa en 219 municipios de 24 comarcas y restringió el acceso a ocho espacios naturales: Gavarres, Ribera Salada, Baronia de Rialb, Montsec d'Ares, Montsec de Rúbies, Montserrat, Sant Llorenç del Munt y Obac. En paralelo, los bomberos siguen trabajando para extinguir los fuegos que todavía se mantienen activos, pendientes de los que se puedan declarar. Pendientes del incendio en SentmenatEn el caso del de Sentmenat, en el Vallès Occidental (Barcelona), trabajan con 37 dotaciones terrestres para contener las llamas, que empezaron el lunes al mediodía y ya han quemado 200 hectáreas, mayoritariamente forestales, según los datos provisionales de los Agents Rurals. También quemaron tres casas del núcleo de Guanta y preocupaba que avanzase hasta el Farell si se descontrolaba el flanco derecho por la entrada de la marinada. Por ello, durante las primeras horas se ordenó confinar a cientos de personas. Sin embargo, tras conseguir mantenerlo lejos de Sant Feliu de Codines y Caldes de Montbui y darlo por estabilizado, Proteccio Civil levantó el confinamiento en los núcleos del Farell y Sant Sebastià de Montmajor. No obstante, siguen sin poder salir de casa unas 300 personas, vecinas de una urbanización en Guanta, y se ha pedido a la población que evite circular por la carretera BC-1243.Estabilizado uno de "alta intensidad" en menos de 6 horasAntes de las 10 de la noche, los Bombers también dieron por estabilizado el incendio de Aiguamúrcia y Pla de Manlleu, en el Alt Camp (Tarragona), que quemó 100 hectáreas. Al igual que en el de Sentmenat, la mayoría del terreno era forestal y una pequeña parte agrícola. Por este fuego, Protecció Civil tuvo que enviar otro mensaje ES-Alert, en este caso, para confinar a más de 6.000 personas en Pontos, les Pinedes Altes de Montmell, Valldossera, el Pla de Manlley y casas aisladas de Aiguamúrica y zonas próximas, todas ellas ya desconfiadas. En el caso de Pla de Manlleu, esta mañana se ha vuelto a confinar por una reavivada en el flanco izquierdo que ha provocado humo, pero rápidamente se ha vuelto a la normalidad. El aviso se dio sobre las cinco de la tarde el miércoles y los bomberos avisaron rápidamente de que se trataba de un incendio de "alta intensidad". Además, estaban muy preocupados por la evolución que podía tener, pero debido a otros fuegos simultáneos, decidieron priorizar los más asequibles y posteriormente centrarse en el de Pla de Manlleu. Finalmente, tras horas de trabajo consiguieron estabilizarlo en menos de seis horas. Ahora, mantienen 25 dotaciones terrestres para seguir con las labores de extinción.El de Navarcles quemó una planta de reciclajeUno de los incendios simultáneos que dificultó los trabajos de extinción del de Pla de Mantlleu es el de Navarcles, en el Bages (Barcelona). Este se inició con mucha velocidad y quemó una superficie de 30 hectáreas de terreno vegetal y una planta de reciclaje de residuos. Su estabilización llegó sobre las 11 de la noche, pero la buena evolución del fuego ya había hecho levantar hacia las nueve y media los tres confinamientos que se habían establecido, en Sallent, en un polígono industrial y en el oeste de Artés y que afectaba a 7.000 personas.Los Bombers mantienen ahora 19 dotaciones terrestres y precisan que, donde más trabajo queda por hacer, es en la planta de residuos, donde el fuego impactó directamente y provocó una densa columna de humo desde varios kilómetros de distancia. Un humo, además de llamas, que obligó a Trànsit a cortar en dos momentos la carretera C-25 entre Sallent y Artés, ahora ya abierta.Revisión del perímetro en el de GuimeràEn el caso del de Guimerà, en Urgell (Lleida), los bomberos recibieron el aviso a las 20:48 horas y pudieron darlo por estabilizado de madrugada, evitando que avanzase hacia Verdú. Durante la jornada de hoy, trabajan con 13 dotaciones terrestres para, con la luz del día, revisar todo el perímetro. Sobre todo, en un talud en la parte alta del flanco derecho que es de difícil acceso.Corbella ha detallado que en este fuego, ayudaron mucho los agricultores, que utilizaron sus tractores para evitar que se propagasen las llamas. Por ello, el trabajo de perimetrar el incendio fue más sencillo que en otros. Seis heridos en de l'AnoiaEn l'Anoia se mantienen ocho dotaciones de los Bombers trabajando sobre el terreno para evitar que las llamas se reaviven después de que el fuego, que sigue activo, se estabilizase el martes por la mañana. Este empezó el lunes entre Carme y la Pobla de Claramunt (Barcelona) y obligó a confinar a unas 33.000 personas de la comarca barcelonesa. Además, según datos provisionales de Agents Rurals, ha quemado unas 494 hectáreas, la gran mayoría forestales.A raíz de este incendio, el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) ha tenido que atender a seis personas, de las cuales una herida en estado menos grave y trasladada al Hospital de Igualada. En el caso del resto, tres fueron trasladadas en estado leve al mismo centro y dos fueron dadas de alta en el lugar de los hechos. Buscan a los presuntos autores del fuego de GavàPor otro lado, los Mossos d'Esquadra buscan a los posibles autores del incendio de Gavà, en Barcelona, que se sospecha que se originó debido al uso de material pirotécnico, según los primeros indicios de los Agents Rurals, que cifran en datos provisionales ocho las hectáreas calcinadas por el fuego. Con su estabilización, que los Bombers consiguieron lograr sobre las nueve de la noche, se levantó el confinamiento que se había decretado para unas 6.000 personas de los tres municipios que estaban parcial o totalmente afectados por el fuego, es decir, Gavà, Viladecans y Sant Climent de Llobregat. Por ahora trabajan con seis dotaciones terrestres sobre el terreno.El de la Bisbal d'Empordà, el único controladoDe todos estos incendios, el más virulento ha sido el de la Bisbal d'Empordà, en el Baix Empordà (Girona), que ha quemado 2.400 hectáreas del macizo de Les Gavarres. Empezó el viernes y actualmente se encuentra bajo el control de los Bombers, que mantienen siete dotaciones sobre el terreno para acabar de controlar el perímetro de la zona afectada, de unos 40 kilómetros de distancia.Más allá de las hectáreas de bosque afectadas, el fuego también alcanzó algunas urbanizaciones de las localidades de Calonge y Santa Cristina d'Aro, quemando alrededor de una veintena de casas. De hecho, en el punto álgido de las llamas se confinaron siete municipios y alrededor de 40.000 personas. Según apuntan las investigaciones, el fuego lo inició un operario cuando realizaba tareas de mantenimiento con una radial en un arcén.