Por fuera eran naves an�nimas, situadas en no-lugares. Factor�as aparentemente anodinas, alejadas de miradas ajenas pero siempre cerca de autopistas... Que en realidad eran casi de quita y pon: estaban listas para ser desmanteladas, y trasladadas a otros destinos, en caravanas de tr�ilers, "en s�lo una semana".Pero por dentro, cuentan en la UCO, se trataba de "f�bricas dentro de f�bricas dentro de f�bricas", aisladas de s� mismas, "bunkerizadas a nivel de sonido, olor y humedad", y que funcionaban como relojes, alguna de ellas "a tres turnos de ocho horas, a destajo". Con trabajadores viviendo all� mismo, "casi en condiciones de semiesclavitud".Produc�an ocho millones de cigarrillos al d�a, unas 400.000 cajetillas cada 24 horas, y consegu�an 2,5 millones diarios de beneficio, de los cuales dos millones, que en realidad deb�an ser tributados a Hacienda, eran puro fraude.La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha desmantelado, en colaboraci�n con las comandancias de Alicante y Cuenca, un impresionante emporio de producci�n y distribuci�n de seis f�bricas de producci�n de tabaco ilegal situadas en Alicante, Cuenca, Huelva, Murcia, Sevilla y Toledo, incaut�ndose de 20 millones de cigarrillos y 38,4 toneladas de picadura de tabaco, y deteniendo a 50 personas (y uno m�s al ser descubierto intentando robar uno de los autobuses precintados) en 23 localizaciones de toda Espa�a, en dos operaciones en que participaron, explican a EL MUNDO fuentes del Instituto Armado, hasta 300 personas.El Departamento de Investigaci�n Econ�mica y Anticorrupci�n de UCO estima que lograban unos 200 millones de beneficio al a�o, "pero el tabaco ilegal no tiene el reproche social que le corresponde, quiz�s porque lo connotamos con el antiguo contrabando", dice a EL MUNDO uno de los mandos de la operaci�n: "En otros pa�ses s� es as�, se pone el tr�fico de tabaco al nivel del de droga".El da�o a la Hacienda p�blica, explica, es enorme: "Vend�an las cajetillas a cinco euros, lo que quiere decir que deb�an tributar cuatro de esos cinco, porque en el tabaco de tributa el 80%", cuentan. Recib�an la picadura de tabaco de India, China o Emiratos, la inversi�n inicial de cada f�brica era "de alrededor de un mill�n de euros" y "estaban listas para funcionar al menos dos o tres meses en el mismo lugar, antes de cambiar a otro, para evitar ser descubiertos".Los falsificadores, liderados al menos sobre el terreno por un ciudadano lituano (controlado por Europol desde 2015) y otro polaco que se mov�an por toda Espa�a coordinando las actividades con coches de alta gama, produc�an en masa cigarrillos de las marcas Marlboro, Camel y Winston, controlaban tambi�n la distribuci�n minorista, e incluso "a veces ten�an para los productos de distintas f�bricas distintas l�neas de venta, para asegurarse la salida al mercado en caso de que les pillaran".Utilizaban en ocasiones maquinaria original tra�da de f�bricas del Este de Europa, y en otras r�plicas chinas de esas m�quinas, y empleaban, adem�s de desempleados locales, a ciudadanos "polacos, moldavos, letones, ucranianos, rumanos y moldavos", algunos de los cuales se hab�an empleado en ese sector en su pa�s de origen. "A algunos les pagaban 2.000 euros al mes, pero les explotaban con condiciones leoninas de trabajo, en largos periodos de meses, en condiciones de gran insalubridad".Nada se dejaba al azar. Para que el consumo de energ�a no alertara a las autoridades, las f�bricas ten�an sus propios generadores. La red ten�a tambi�n especialistas, trabajadores cualificados en su tierra, a quienes se recurr�a en caso de aver�a. Se establec�an preferentemente en zonas "con alto desempleo" para facilitar la distribuci�n y parte de la mano de obra.Se trata de una investigaci�n largu�sima, iniciada hacia 2020. "Se empieza a advertir que el tabaco ilegal comienza a producirse en Europa hacia 2015", cuentan en el Departamento de Investigaci�n Econ�mica y Anticorrupci�n de UCO, "pasa de venir en contenedores a hacerse en Europa, sobre todo en Polonia, en B�lgica, que tiene el puerto de Amberes para distribuir desde ah�, y en tercer lugar en Espa�a, donde es f�cil establecer f�bricas por la baja densidad de poblaci�n y las comunicaciones son buenas".La operaci�n, que son en realidad dos, denominadas Vernissa y Maidan-Cigalike y dirigidas judicialmente por dos juzgados de Elche y Taranc�n (Cuenca), ha sido un trabajo absolutamente coral, con participaci�n esencial de Europol y la OLAF (la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude), y el apoyo de las polic�as de una decena de pa�ses europeos.Un dato de contexto es interesante y explica c�mo el negocio pod�a ganar terreno en el mercado peninsular. En Espa�a ya s�lo queda una f�brica de tabaco 'legal', en Canarias, propiedad de Japan Tobacco International.Y una curiosidad: �se notaba la diferencia con los 'winston', 'camel' y 'marlboro' originales? "Pues yo no fumo", dice el mando de UCO consultado, "pero me dicen que s�, que eran mal�simos".
La UCO desmantela el 'imperio' del tabaco ilegal en Espa�a: 6 f�bricas funcionando 24 horas y 8 millones de 'camel' falsos al d�a
Por fuera eran naves an�nimas, situadas en no-lugares. Factor�as aparentemente anodinas, alejadas de miradas ajenas pero siempre cerca de autopistas... Que en realidad eran casi...









