A.S/TRESBActualizado Jueves,

julio

07:00Hay pueblos de la Costa Brava que vienen r�pido a la cabeza cuando se piensa en una escapada de verano. Tossa de Mar o Cadaqu�s suelen estar entre los primeros, pero no son los �nicos capaces de reunir mar, historia y un entorno especial.En esta zona de Catalu�a tambi�n hay destinos algo menos conocidos que merecen la pena en julio. Lugares con calles con historia, naturaleza y calas de agua cristalina que explican por qu� a veces salirse de la ruta marcada convierte un viaje en algo inolvidable.�Cu�l es el pueblo de la Costa Brava perfecto para una escapada en julio?El nombre es Begur, un pueblo del Baix Empord�, en la provincia de Girona. No est� pegado al mar, sino ligeramente elevado y a pocos kil�metros de sus playas, una ubicaci�n que combina casco hist�rico, vida tranquila y litoral cercano.Desde Barcelona, la distancia por carretera ronda los 133 kil�metros, alrededor de una hora y tres cuartos en coche, seg�n el tr�fico. Desde Girona, la distancia es de unos 45 kil�metros, as� que tambi�n puede plantearse como una excursi�n de d�a.Begur se asienta en el entorno del macizo de Begur y mira al Mediterr�neo a trav�s de un litoral abrupto, con acantilados, pinares y peque�as calas. A esa imagen se suman antiguos n�cleos marineros como Sa Tuna, Aiguablava o Sa Riera.Begur: historia medieval y las mejores calas de la Costa BravaLa historia de Begur est� muy ligada a su castillo, situado en la parte alta del pueblo y documentado desde la Edad Media. Su origen se sit�a en el siglo XI y su emplazamiento respond�a a una funci�n clara: controlar visualmente el entorno, desde la llanura del Empord� hasta el litoral. Aunque hoy se conservan solo restos, su presencia sigue marcando la silueta del casco hist�rico.El pueblo conserva tambi�n huellas de los siglos XVI y XVII, cuando el litoral catal�n sufri� ataques piratas y muchas poblaciones costeras levantaron torres de defensa. En Begur lleg� a haber once torres documentadas y actualmente se conservan seis. Algunas, como la Torre de Sant Ramon o la Torre de Can Pella i Forgas, recuerdan ese pasado defensivo.A esa base medieval se suma el legado indiano del siglo XIX. Muchos vecinos emigraron a Am�rica, especialmente a Cuba, y algunos regresaron con fortuna. A su vuelta construyeron casas de estilo colonial que todav�a forman parte de la identidad local. Es el caso de Mas Carreras, levantada en el siglo XIX por Josep Carreras i Frigola, comerciante de Begur que emigr� a Santiago de Cuba en 1831.Ese cruce de �pocas da al pueblo una personalidad muy marcada: restos medievales, torres defensivas, casas indianas y calles estrechas. A pocos kil�metros aparece el otro gran motivo por el que Begur es uno de los destinos m�s especiales de la Costa Brava: un litoral recortado, con ocho playas y calas de perfiles muy distintos.Qu� ver y hacer en Begur y sus alrededoresLa visita puede empezar por el centro hist�rico. El paseo por la Plaza de la Vila, la iglesia de Sant Pere y Santa Reparada y las calles del entorno permite acercarse a la parte m�s cotidiana del pueblo. Cerca aparece Es Pedr�s Llarg, un banco de piedra vinculado a la vida social de Begur, y desde all� se puede continuar hacia las torres defensivas o subir hasta el castillo.El castillo merece la subida por las vistas sobre el pueblo, la llanura del Empord� y varios puntos del litoral. Tambi�n conviene fijarse en las casas indianas, como Can Sora o la Casa Bonaventura Caner Bataller, incluidas en las rutas culturales locales. Otro punto con historia es Mas d'en Pinc, la mas�a donde vivi� Carmen Amaya en sus �ltimos a�os.M�s all� del casco urbano, una de las mejores formas de conocer esta zona es pasear por sus caminos de ronda. Estos senderos bordean distintos tramos de costa y conectan miradores, playas y calas. Antiguamente serv�an para vigilar el litoral o controlar el contrabando; hoy son uno de sus grandes atractivos.Entre las playas m�s conocidas est� Sa Riera, la m�s grande del t�rmino y con ambiente marinero. Sa Tuna, m�s peque�a y resguardada, combina casas junto al mar y barcas. Aiguablava destaca por su arena clara y sus aguas poco profundas, mientras que Aiguafreda es m�s recogida y cuenta con un peque�o muelle.Tambi�n conviene tener presentes Platja Fonda, rodeada de roca; Illa Roja, reconocible por el islote rojizo que le da nombre; Platja del Rac�, en el l�mite con Pals; y la zona de Fornells, con peque�as calas conectadas por caminos costeros. En conjunto, Begur ofrece una escapada completa para julio: patrimonio, senderos junto al mar y algunas de las calas m�s bonitas de la Costa Brava.