La mitad de escuelas e institutos, tanto públicos como concertados, de Cataluña contarán el próximo curso con el apoyo y asistencia de una enfermera para atender a los alumnos con necesidades de cuidados sanitarios, desde diabéticos a los que viven con un botón gástrico. Después de la prueba piloto realizada este curso que acaba de finalizar en Granollers, los departamentos de Educación y Salud han decidido extender la medida al 50% de los centros educativos, y que llegará a la cobertura del 100% en el curso 2027-28. “Hemos tenido una elevada satisfacción del personal sanitario, el educativo y las familias. Por eso hemos decidido extender la prueba piloto al resto de centros”, ha asegurado Aina Plaza, directora de Planificación del Departamento de Salud. El poder contar con la figura de la enfermera escolar para atender alumnos con necesidades específicas es algo largamente reclamado por todos los sectores: familias, profesores y personal sanitario. Las familias con alumnos de curas sanitarias reclaman que sus hijos sean atendidos por personal especialista adecuado, mientras que los profesores critican que tengan que asumir estas tareas, para las cuales no están preparados, mientras que el sector sanitario defiende sus competencias en este ámbito y critica la intrusión de otros perfiles profesionales. Y es que ante la falta de enfermeras y el aumento de alumnos con necesidades en centros ordinarios, el Departamento de Educación decidió crear la figura de la veladora sanitaria, es decir, monitores de apoyo para atender alumnos con necesidades, pero con una formación específica en el ámbito sanitaria. Las veladora sanitaria es personal externo que la Generalitat contrata vía concurso público, junto al resto de monitores. En la licitación de este año se contempló la contratación de 2.129 horas veladoras sanitarias, un perfil de personal que, además de tener el título de monitor de ocio educativo, debe realizar un curso de primeros auxilios y otro de capacitación en un centro de atención primaria (CAP).“La comunidad educativa nos ha pedido que las curas no se hagan desde monitores de apoyo, sino que se garantice que se puedan hacer en horario lectivo y por parte de personal sanitario”, ha admitido Susana Tarapiella, directora general de Educación inclusiva. Tarapiella ha explicado que este déficit del sistema había provocado situaciones extremas que se quiere evitar que se sigan produciendo. “Había familias que, por miedo a la atención de esa monitora de apoyo, cambiaban sus horarios laborales para poder atender personalmente a su hijo. O niños que reducían su horario escolar por estas necesidades”, ha detallado. El Govern de ERC ya anunció en 2023 su intención de implantar el programa de enfermeras escolares, algo que quedó truncado por la falta de presupuestos y el fin precipitado de la legislatura. El nuevo Ejecutivo no guardó el proyecto en un cajón y, ante las reclamaciones de la comunidad educativa, puso en marcha una prueba piloto en Granollers el curso pasado. En concreto, la prueba ha llegado a 204 alumnos con necesidades de cuidados sanitarios de 57 centros, de un total de 22.000 estudiantes de esta zona escolar. Durante el acto de valoración de la prueba, este miércoles en Granollers, se ha detallado que cada centro escolar contó con una enfermera o auxiliar de enfermería de referencia. A los alumnos se les clasificó según sus necesidades. Así, del total de 204, 157 presentaban una necesidad baja por casos como asma o alergias controladas; en este caso el personal sanitario forma a los docentes para que sean estos los que atiendan a los alumnos en caso de necesidad. También había 25 alumnos con necesidades moderadas (por ejemplo, por diabetes descompensadas), en que la enfermera acudía a la escuela dos veces por semana. En los casos más graves -22, con botón gástrico o necesidad de cambio de sonda-, las enfermeras asisten de forma diaria a los centros. La Generalitat ha valorado positivamente la iniciativa, especialmente por la colaboración interdepartamental. “Hemos pasado de trabajar de forma paralela [Salud y Educación] a hacerlo como un equipo único, por la inclusión no depende solo del apoyo educativo, sino que también hay alumnos que necesitan atención sanitaria para seguir la escolarización. Hemos recuperado la cooperación que tan bien funcionó durante la covid”, ha apuntado Plaza.