Si conoce algún caso de abusos en la Iglesia que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es. Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es.───────────“Yo no he cometido ni agresión, ni violencia, ni acoso a nadie”, asegura a EL PAÍS el cardenal arzobispo de Rabat, el español Cristóbal López Romero, sobre la acusación de presuntos abusos sexuales presentada por cinco mujeres en Marruecos en los canales internos de la Iglesia católica. De momento, no hay ninguna denuncia ante los tribunales marroquíes, ha informado EFE. El prelado, de 74 años y perteneciente a los salesianos, difundió el martes un comunicado para anunciar que el Vaticano había abierto una investigación y que por ese motivo dejaba temporalmente su actividad. En línea con las palabras del cardenal, fuentes de la archidiócesis de Rabat defienden su inocencia y atribuyen las acusaciones a “situaciones malinterpretadas” y en ningún caso a una agresión o acto violento. El caso, la primera acusación de abusos sexuales a un cardenal español, ha salido a la luz por una información de la agencia francesa AFP, pero se desconocen los detalles. En su intercambio de mensajes con este periódico, López Romero no ha querido explicar en qué consisten exactamente las acusaciones. Solo ha precisado que las denuncias fueron presentadas hace dos meses y los presuntos hechos se sitúan únicamente en Marruecos, dado que en el pasado estuvo destinado como misionero en Paraguay y Bolivia. La Sala de Prensa de la Santa Sede, contactada de nuevo este miércoles por este diario, tampoco ha dado más explicaciones.López Romero, que fue nombrado cardenal en 2019, de orientación progresista y que en el último cónclave llegó a ser señalado como papable, habló en su comunicado de una acusación de “conducta inapropiada hacia mujeres adultas”. La información de AFP citaba un escrito enviado por una mujer a la nunciatura de Rabat —la embajada vaticana— en el que acusa al cardenal de “gestos físicos” que esta persona percibió como “inadecuados”, “elogios particularmente insistentes y extendidos” y “un intento de acercamiento físico que podría haberse asemejado a un intento” de abrazo. Otras tres mujeres habrían sido víctimas de “hechos similares”, concretamente en el contexto de la confesión. La quinta denunciante citada por AFP es una “jubilada” vinculada a la Iglesia que ha señalado “repetidas agresiones sexuales”.Que una de las acusaciones sea en el contexto de la confesión es relevante. Según las normas de la Iglesia, cualquier delito de tipo sexual cometido durante el sacramento de la confesión es una circunstancia agravante, lo que se llama solicitación en la confesión, y obliga a instruir el caso en el Dicasterio de Doctrina de la Fe, que se ocupa de los delitos más graves. No obstante, el Vaticano no aclara si es este organismo quien se ha encargado de la denuncia o es el Dicasterio de los Obispos, el competente en caso de acusaciones de abusos a adultos contra el responsable de una diócesis.La noticia ha tenido impacto en varios países. Fuentes de la orden de los salesianos en Roma aseguran que no consta ninguna queja o denuncia contra López Romero en toda su trayectoria. Por su parte, los salesianos de España se mostraban este miércoles perplejos por la noticia: “No tenemos constancia de ninguna denuncia previa, ni en España, ni de otros lugares de sus destinos anteriores. Nos ha sorprendido ver el comunicado porque no es habitual que haya denuncias contra alguien que es cardenal”, ha declarado un portavoz. Los salesianos de Bolivia también afirman que nunca han recibido acusaciones contra este prelado, informa Caio Ruvenal. En Paraguay, donde López Romero vivió 18 años y era una figura conocida, la arquidiócesis de Asunción ha divulgado un comunicado en el que espera “el pleno esclarecimiento de los hechos”, informa Andrés Colman.Se trata del más alto cargo de la Iglesia española sobre el que el Vaticano ha abierto una investigación, después de la iniciada el año pasado sobre el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, destapada por este periódico. No obstante, en ese caso se trataba de agresión a un menor. Este expediente fue archivado por el Dicasterio de Doctrina de la Fe, basándose en tecnicismos jurídicos. Por otro lado, la investigación de EL PAÍS, entregada al Vaticano, ha señalado acusaciones de encubrimiento de casos de pederastia contra siete cardenales españoles: Vicente Enrique y Tarancón, Narcís Jubany y Ricard Maria Carles, ya fallecidos, y Antonio María Rouco, Lluís Martínez i Sistach, Carlos Osoro y Juan José Omella.Cristóbal López Romero nació en la provincia de Almería, emigró con su familia a Cataluña y, tras ingresar en los salesianos y estudiar periodismo en Barcelona, se fue de España en los años ochenta como misionero. Primero vivió en Paraguay entre 1984 y 2002, donde llegó a ser provincial de su congregación, máxima autoridad en el país de los salesianos. Luego fue a Marruecos, donde permaneció entre 2003 y 2010, como responsable de la comunidad salesiana de Kenitra, cerca de Rabat, además de dirigente de la escuela y el centro de formación profesional de la orden. Después fue enviado a Bolivia, entre 2011 y 2014, donde también fue provincial de los salesianos. Siguió una etapa de tres años en España, en Sevilla, hasta que fue nombrado arzobispo de Rabat en 2017.
La diócesis de Rabat atribuye las acusaciones de abuso sexual al cardenal español Cristóbal López a “situaciones malinterpretadas”
En declaraciones a EL PAÍS, el arzobispo insiste en su inocencia y asegura: “Yo no he cometido agresión, ni violencia, ni acoso a nadie”











