Para muchos trabajadores, el descuento mensual de la cuota del IGSS en su salario es sinónimo de que el patrono cumplió con la obligación de trasladar ese dinero al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). Sin embargo, ese descuento no garantiza que las cuotas hayan sido reportadas y pagadas al Instituto.
El proceso requiere que el empleador presente la planilla correspondiente y traslade los aportes al IGSS. Cuando esto no ocurre, las consecuencias pueden aparecer años después, especialmente al momento de solicitar una pensión por vejez, invalidez o sobrevivencia.
Los problemas suelen descubrirse al solicitar una pensión
Una guatemalteca relató a este medio que, a principios de la década del 2000, intentó tramitar una pensión por sobrevivencia. Al acudir al IGSS descubrió que las cuotas correspondientes a uno de sus empleadores no habían sido pagadas.
Aunque buscó que el patrono regularizara la situación, el proceso resultó complejo y sin garantías de éxito, por lo que decidió dar por perdido ese beneficio.










