Explicativo Exclusivo suscriptores Las sanciones de Estados Unidos, la crisis energética y el retiro de cadenas hoteleras profundizan el deterioro.Meliá, la mayor operadora hotelera extranjera en Cuba, se retiró parcialmente de la isla. Foto: EFEPERIODISTA08.07.2026 16:54 Actualizado: 08.07.2026 16:54

Después de la pandemia, diversos destinos del mundo ya superaron las cifras de 2019 y otros están próximos a hacerlo. Sin embargo, el caso de Cuba es completamente diferente. Según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), durante los primeros cinco meses de 2026 la isla recibió apenas 359.491 turistas, una cifra que representa una disminución del 58,4 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior.Personas esperan en una parada de bus en La Habana, Cuba, durante un apagón el 16 de marzo de 2026. Foto:AFPSegún la ONEI, las visitas de la comunidad cubana residente en el exterior, uno de los pilares del sector, también cayeron durante los primeros cinco meses de 2026, con una reducción del 39 por ciento.Por países de origen, Canadá aportó entre enero y mayo 126.239 visitantes, seguido por Estados Unidos, con 25.572, y Rusia, con apenas 21.136. Esto supone descensos interanuales del 67,4 por ciento, 55,3 por ciento y 62,5 por ciento, respectivamente. En cuanto a la ocupación hotelera, durante el primer trimestre de 2026 bajó hasta el 12,9 por ciento, frente al 23,7 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.El sector nunca logró regresar a los niveles previos a la pandemia, cuando llegaban entre cuatro y cinco millones de visitantes al año. Además, en 2025 viajaron a la isla 1,8 millones de turistas extranjeros y la ocupación hotelera cayó hasta el 18,9 por ciento.Estas cifras confirman el deterioro de uno de los principales motores de desarrollo de la isla caribeña, en medio de una profunda crisis económica y de la presión ejercida por Estados Unidos desde comienzos de año.Las restricciones al suministro de petróleo hacia Cuba redujeron la disponibilidad de combustibles, lo que llevó a diversas aerolíneas a anunciar la suspensión de conexiones internacionales con la isla. A esto se suma la reducción o el cese de operaciones de cadenas hoteleras internacionales como Meliá, Iberostar, Blue Diamond y Archipelago International. Mientras las dos primeras suspendieron la gestión de varios hoteles vinculados a Gaesa, las dos últimas anunciaron su salida del mercado cubano.Desde 1990, las cadenas hoteleras extranjeras presentes en Cuba han operado principalmente mediante la administración conjunta de hoteles con el Ministerio de Turismo o a través de acuerdos con Gaviota, la empresa turística perteneciente al conglomerado militar Gaesa.Cuba enfrenta constantes cortes de energía eléctrica y una crisis de combustible. Foto:AFPEsta situación se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara el 1.° de mayo una orden ejecutiva que contemplaba sanciones contra personas y compañías que mantuvieran vínculos económicos con Gaesa. A pesar de ello, las empresas no atribuyeron su salida directamente a esa decisión, sino a factores como el deterioro de las condiciones operativas y la crisis energética que atraviesa el destino.Asimismo, el 6 de junio las autoridades cubanas anunciaron la suspensión de los pagos electrónicos con Visa y Mastercard, argumentando que la medida respondía a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El resultado es que no solo algunos hoteles han dejado de operar, sino que muchos visitantes podrían pensarlo dos veces antes de viajar a la isla y la inversión extranjera podría reducirse aún más.A este panorama se suma la crisis energética que atraviesa la isla. Aunque este 8 de julio Cuba logró restablecer el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), tras el apagón general registrado el lunes, las autoridades advirtieron que los cortes programados seguirán afectando al 66 por ciento del país durante las horas de mayor demanda. Este fue el tercer apagón nacional en lo que va de 2026, una situación que profundiza las dificultades operativas del sector turístico y puede deteriorar aún más la experiencia.Aunque la Casa Blanca asegura que estas medidas buscan aumentar la presión sobre el Gobierno cubano para promover reformas y una mayor apertura económica, diversos expertos sostienen que la salida de estas compañías complica aún más el futuro del turismo en la isla, pues para muchos viajeros la presencia de cadenas internacionales representaba una garantía de calidad en el servicio y la operación.A esto se suman la escasez de alimentos y el deterioro de los servicios públicos, factores que afectan la percepción de los viajeros internacionales y reducen aún más el atractivo del destino. El desafío, según explican los analistas, es recuperar la confianza de los principales mercados para que vuelvan a considerar a la isla como uno de sus principales destinos.Además, el portal local Ciber Cuba estima que la caída de turistas será de entre 700.000 y un millón de visitantes durante el periodo 2026-2027, mientras que el ingreso de divisas podría caer de 1.800 millones de dólares a apenas 400 millones de dólares de dólares.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.