Mundial 2026 f�tbol...hasta la final, y despu�s todos juntos contra �l y su ej�rcito armado de Infantinos. Hasta los m�s distantes a la selecci�n se tatuar�an el logo de la RFEF si el Mundial se gana as�Leo Messi, durante el partido de octavos de final entre Argentina y Egipto.EUROPA PRESSActualizado Jueves,
julio
00:08En un contexto hist�rico en el que el f�tbol se aplana, dominado culturalmente por la dictadura co�azo de la Premier League y su suced�neo parisino, el Mundial est� siendo un fant�stico soplo de aire viejo. Corr�a el riesgo de no serlo, de convertirse en otro evento olvidable de la nueva ola, el torneo que entregase el testigo a la generaci�n blandita que lo convertir� en otra cosa como le ha pasado, a grandes rasgos, a la F�rmula 1, a la NBA o a las discotecas.Pero de momento resiste el f�tbol, imbatible en su capacidad para generar historias, afectos, odios y otros motores que nos ponen delante de la pantalla a la hora que sea. Un martes a media tarde, por ejemplo. En la redacci�n de un peri�dico, pongamos que este. Pegando alaridos con goles de una selecci�n norteafricana, como podr�a ser Egipto, frente a una naci�n presumiblemente hermana, como habr�a de ser Argentina. Ni Pedro S�nchez convocando elecciones: alborotos as� s�lo los genera una rueda de prensa de Florentino P�rez o un partido de octavos de final del Mundial.Para ello es necesario que haya esc�ndalo, barullo, l�o. Donald Trump levant�ndole una roja a Folarin Balogun eleva el nivel hist�rico del Mundial como los atracos de Corea en 2002. L�stima que la siempre anticlim�tica B�lgica nos haya privado de ese choque en cuartos de final. Los GenZ pod�an tener el viernes su bautismo de fuego, pero habr�n de conformarse con un partido contra Romelu Lukaku.Fuimos m�s espa�oles despu�s del gol de Iniesta. Pero tambi�n lo ser�amos menos sin la nariz sangrando de Luis Enrique o sin la carrera de Helguera detr�s de Al-Ghandour. Necesitamos m�s de esos momentos. Y hasta los m�s distantes con la selecci�n se tatuar�an el logo de la Real Federaci�n Espa�ola de F�tbol si B�lgica no estorba, si superamos al cancerbero Mbapp� y si en el camino al final se cruza Messi y su ej�rcito armado de Infantinos. Est� siendo precioso escuchar a quienes niegan u omiten el caso Negreira airear sus sospechas sobre la FIFA sin reparar en su hipocres�a cobarde. No pasa nada, vamos juntos hasta el final: tiene que ser contra �l y tenemos que ser nosotros.















