Una jueza federal ha concedido este viernes la libertad condicional a Gilda Susana Lozoya, hermana menor del exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin (2012-2016), mientras resuelve si la vinculará a proceso en un caso en el que la Fiscalía la acusa de lavado de dinero, según han recogido los medios nacionales. Otro magistrado emitió en 2020 una orden de arresto contra ella por ese presunto blanqueo de capitales en la compra de Agronitrogenados. Agentes del Ministerio Público federal la detuvieron el jueves en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). El exdirector de la petrolera enfrenta en prisión domiciliaria cargos por asociación delictuosa, blanqueo y cohecho.En la audiencia de imputación de este viernes, la magistrada, Nora Ileana, también ha impuesto medidas cautelares a Gilda Susana como su presencia quincenal ante la Unidad de Medidas Cautelares, la retirada del pasaporte y el uso de brazalete electrónico, según informa El Universal. La magistrada ha rechazado enviarla a prisión, recoge la nota, al considerar que la FGR no investigó su localización en los últimos tres años y que el Ministerio Público no acreditó que exista riesgo de que la acusada se dé a la fuga. La hermana del exdirector de la petrolera había evitado su captura mediante recursos judiciales, hasta el jueves.Emilio Lozoya utilizó a su hermana como prestanombres y administradora en la empresa offshore donde el exdirector de Pemex supuestamente cobró sobornos. La acusación está relacionada con el caso Agro Nitrogenados, la compra a sobreprecio por parte de Pemex de una planta de fertilizantes en ruinas a cambio de sobornos. La audiencia para saber si Gilda Susana será vinculada a proceso está prevista para el próximo martes.Su detención es muestra de que la Fiscalía dirigida por Ernestina Godoy no ha soltado el expediente contra el exdirector de Pemex, uno de los rostros más visibles de la corrupción política que devoró al sexenio priista de Peña Nieto. Emilio Lozoya es la pieza central que conecta al priismo de Peña Nieto con la trama corrupta de Odebrecht.El exdirector confesó en 2020 haberse repartido maletas con seis millones de dólares (unos 105 millones de pesos) de la constructora brasileña Odebrecht con al menos 16 políticos para pagar consultores extranjeros en la campaña de Enrique Peña Nieto. El exdirector de Pemex confesó también que parte del dinero iba dirigido a distintos diputados para que empujaran una reforma energética del Gobierno de Peña Nieto (2012-2018), que permitió la entrada de empresas privadas en la explotación del petróleo mexicano.El caso Agro Nitrogenados y el de Odebrecht son diferentes, pero se cruzan. La FGR señala que, a instancias de Lozoya, Pemex compró el complejo de Agro Nitrogenados a la siderúrgica Altos Hornos de México (AHMSA) con un sobreprecio millonario para beneficiar a Alonso Ancira, cabeza de la compañía vendedora. Las autoridades se percataron de ello cuando la Auditoría Superior de la Federación confirmó que la planta de fertilizantes llevaba 14 años sin funcionar. El sobreprecio y los gastos para rehabilitarla sangraron las finanzas de Pemex. La FGR sostiene que, a cambio de esa adquisición, Lozoya recibió un soborno de 3,4 millones de dólares de AHMSA en las cuentas de Tochos Holding en 2012. La acusación apunta que el exdirector de la petrolera mexicana utilizó los fondos de AHMSA y Odebrecht para comprar una residencia de lujo en un barrio adinerado de Ciudad de México por 38 millones de pesos.