La Fiscalía General de la República (FGR) ha logrado, por fin, capturar a Gilda Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin, a la que acusa de participar en la enorme trama de corrupción que envuelve al exfuncionario priista. Gilda Lozoya fue detenida el jueves en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México y de inmediato fue presentada ante el juez para la audiencia de imputación de cargos. Era la quinta vez que la Fiscalía intentaba detener a la mujer, a quien su hermano utilizó como prestanombres y administradora en el caso Agro Nitrogenados, la compra a sobreprecio por parte de Pemex de una planta de fertilizantes en ruinas a cambio de sobornos. Gilda Lozoya, acusada por la FGR de lavado de dinero, había logrado eludir durante seis años su captura mediante recursos judiciales, hasta este día. Su hermano enfrenta en prisión domiciliaria cargos por asociación delictuosa, blanqueo y cohecho.La detención de Gilda Lozoya muestra que la Fiscalía de Ernestina Godoy no ha soltado el expediente contra el exdirector de Pemex, quizá el rostro más visible de la corrupción política que devoró al sexenio de Enrique Peña Nieto (PRI). Emilio Lozoya es la pieza central que conecta al priismo de Peña Nieto con la trama corrupta de Odebrecht, la constructora brasileña que pagó sobornos millonarios a políticos y candidatos de varios países de Latinoamérica para, en retorno, asegurarse contratos públicos. Una de las teorías de la Fiscalía es que parte del dinero que Odebrecht entregó a Lozoya ―10 millones de dólares en total― se utilizó para sobornar a congresistas del PAN para que aprobaran la reforma energética que impulsaba Peña Nieto. Lozoya recolectaba los sobornos a través de las cuentas bancarias en Suiza de la empresa offshore Tochos Holding Limited. Él y su hermana Gilda eran los beneficiarios de esas cuentas, de acuerdo con la FGR.El caso Agro Nitrogenados es diferente, pero se cruza con el de Odebrecht. La Fiscalía señala que, a instancias de Lozoya, Pemex compró el complejo de Agro Nitrogenados a la siderúrgica Altos Hornos de México (AHMSA) con un sobreprecio millonario para beneficiar a Alonso Ancira, cabeza de la compañía vendedora. Las autoridades prendieron las alarmas cuando la Auditoría Superior de la Federación confirmó que la planta de fertilizantes era una chatarra que llevaba 14 años sin funcionar. El sobreprecio y los gastos para rehabilitarla sangraron las finanzas de Pemex. La FGR sostiene que, a cambio de esa adquisición, Lozoya recibió un soborno de 3,4 millones de dólares de AHMSA en las cuentas de Tochos Holding en 2012. Según la acusación, el exdirector de Pemex utilizó los fondos ilícitos provenientes tanto de AHMSA como de Odebrecht para comprar una residencia de lujo por 38 millones de pesos en un barrio adinerado de Ciudad de México. El pago para adquirir la vivienda se hizo desde Tochos Holding, firma fachada que fue constituida en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas. Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que la casa se transfirió a favor de la esposa de Emilio Lozoya, Marielle Helene Eckes, pero el contrato de adquisición lo firmó Juan Carlos Quintana Serur, abogado de AHMSA y representante de Alonso Ancira. La FGR considera que Gilda Lozoya, siendo prestanombres de su hermano, “recibió y administró” recursos de procedencia ilícita relacionados con Agro Nitrogenados, “toda vez que derivan de un esquema de triangulación financiera sin justificación económica ni comercial válida”, según un comunicado emitido tras su captura. Tochos Holdings fue el gran nodo del entramado de corrupción de Emilio Lozoya, aunque las autoridades identificaron otras firmas fachada y cruces de dinero con el entorno familiar del exdirector de Pemex. La Fiscalía ha acusado también, como parte de la trama de corrupción, a su esposa y a su madre, Gilda Austin. Por el caso Agro Nitrogenados, el empresario Alonso Ancira llegó a un acuerdo millonario para reparar el daño financiero a Pemex por la compra de la planta chatarra, pero no lo cumplió y huyó a Estados Unidos.La Fiscalía ha dado tumbos con el caso de Emilio Lozoya, que ya lleva años abierto sin una sentencia condenatoria. Cuando el fiscal Alejandro Gertz estaba al frente del ministerio público, se otorgaron beneficios a Lozoya a cambio de su cooperación para integrar un expediente contra las más altas esferas del Gobierno de Peña Nieto. El plan no dio resultados, pese a las confesiones de Lozoya acusando a varios exfuncionarios. El idilio entre la FGR y el exdirector de Pemex terminó cuando, estando en libertad condicional, Lozoya fue captado en una reunión social en un lujoso restaurante de la capital. La imagen causó indignación porque mostraba el privilegio con el que eran tratados los grandes delincuentes de cuello blanco. Entonces, la Fiscalía intentó que el exfuncionario priista fuese encarcelado otra vez, pero este logró un amparo que lo dejó definitivamente en prisión domiciliaria. En un nuevo lance de la FGR, ha sido detenida finalmente su hermana y supuesta cómplice.