Cuatro días después de ser interrogado, sus allegados afirman que no han podido constatar el estado de salud ni el paradero del religioso Abelardo Mata, de 80 años

El obispo emérito Abelardo Mata, de 80 años, está “desaparecido” en Nicaragua, según han confirmado sus allegados. Cuatro días después de que el régimen de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, lo sometiera a una “indagación” policial, fuentes eclesiales consultadas por EL PAÍS advierten de que no han podido verlo ni corroborar su estado. El régimen informó haberlo enviado a su casa. “No hemos podido ver a monseñor Mata”, aseguran las fuentes religiosas, que describen un clima de temor entre familiares y personas cercanas a la Diócesis de Estelí (en el norte del país y que el prelado presidió hasta 2021), bajo vigilancia y asedio policial.

La denuncia reabre el capítulo de persecución contra la Iglesia católica en Nicaragua, una de las instituciones más golpeadas desde las protestas sociales de 2018 que exigían el fin del régimen orteguista. En los últimos años, el Gobierno ha desterrado obispos y sacerdotes, expulsado congregaciones religiosas, confiscado bienes eclesiales, cerrado obras sociales y restringido las manifestaciones públicas de fe. El caso de Mata vuelve a colocar el foco sobre la Diócesis de Estelí, una de las más castigadas por la represión religiosa. “Después de que lo regresaron a su casa, según el comunicado del Gobierno, nosotros no lo hemos podido ver… y su familia está aterrada, porque los están persiguiendo. Igual a personas que trabajaban con él en la Diócesis de Estelí”, agregaron las fuentes.