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Las tranquilas aguas del mar Mediterráneo se convirtieron en el escenario de una batalla inusual. Grecia ha comenzado a pagar a los pescadores para que capturen al pez globo tóxico (Lagocephalus sceleratus), una especie invasora proveniente del océano Índico que se propaga debido al calentamiento de las aguas.
El animal, capaz de romper las redes de pesca, compite con las especies autóctonas por el alimento y representa un riesgo para las personas. Posee mandíbulas extremadamente fuertes, capaces de roer madera, hueso e incluso objetos metálicos. Aún más peligroso es que su carne y órganos internos contienen tetrodotoxina, una neurotoxina que puede ser mortal en humanos.
La especie invasora se propaga con rapidez por el Mediterráneo, ya que no tiene depredadores naturales. Foto: Anadolu
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