Argentina y Suiza vuelven a encontrarse en una fase de eliminación directa de la Copa Mundial de la FIFA. El partido, programado para el sábado 11 de julio a las 19.00 horas de Guatemala en el Estadio Kansas City, enfrenta a dos selecciones con estilos muy distintos y con un historial que favorece al conjunto sudamericano.
La última vez que ambas selecciones se enfrentaron en un Mundial, Argentina necesitó un gol de Ángel Di María al minuto 118 para evitar la tanda de penales y avanzar a los cuartos de final de Brasil 2014. Doce años después, el antecedente vuelve a cobrar relevancia frente a una selección suiza que ha hecho del orden defensivo su principal fortaleza.
El análisis, elaborado con base en las estadísticas oficiales de la FIFA y los módulos de DataFactory utilizados por Prensa Libre, compara el rendimiento acumulado de ambas selecciones antes de los cuartos de final. Se consideraron indicadores colectivos e individuales, como goles anotados y recibidos, eficacia ofensiva, producción de juego, rendimiento defensivo y el aporte de sus principales futbolistas.
Los números favorecen a Argentina, aunque la diferencia no resulta suficiente para anticipar un partido cómodo.
Argentina llega con mayor poder ofensivo











