Ankara (EFE).- El Reino Unido anunció este miércoles en la cumbre de la OTAN, en Ankara, una iniciativa con otros once países europeos para invertir 50.000 millones de dólares (42.700 millones de euros) durante la próxima década en capacidades de ataque de precisión de largo alcance destinadas a reforzar la defensa aliada.

El primer ministro británico, Keir Starmer, debatió con sus socios el proyecto Deep Precision Strike, que, según Londres, permitirá compartir conocimientos, avances tecnológicos y cooperación industrial para acelerar el desarrollo de esos sistemas.

El Gobierno británico indicó que la inversión colectiva impulsará el desarrollo de estas capacidades, que permitirán alcanzar con gran precisión objetivos situados a más de 300 kilómetros de distancia y, en algunos casos, a más de 2.000 kilómetros.

Según un comunicado, como parte de este esfuerzo, el Reino Unido ya trabaja con Alemania en un programa para desarrollar misiles furtivos e hipersónicos con un alcance superior a 2.000 km, cuya entrada en servicio está prevista para la década de 2030.

Asimismo, colabora con Francia e Italia en Stratus, un proyecto destinado a crear la próxima generación de misiles que sustituirá al actual Storm Shadow.