WhatsApp concentró el 31% de los incidentes de hackeo y suplantación de identidad detectados en Argentina, según un estudio de CertiSur y D’Alessio IROL. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)A pesar de las herramientas de seguridad y el cifrado que tiene WhatsApp, la aplicación de Meta es un espacio que los ciberdelincuentes aprovechan para realizar ataques y fraudes digitales aprovechando la ingenieria social y la popularidad de la plataforma.Un ejemplo de esto, es el estudio de CertiSur y D’Alessio IROL que encontró que en Argentina el 31% de los incidentes de hackeo y suplantación de identidad detectados se produce mediante esta aplicación de mensajería, superando a canales tradicionales como el correo electrónico y las llamadas telefónicas. PUBLICIDADEl informe detalla que los casos de suplantación de identidad y phishing protagonizan la lista de amenazas. Los delincuentes aprovechan la masividad de WhatsApp —utilizada por nueve de cada diez argentinos conectados— para enviar mensajes que simulan provenir de contactos conocidos, instituciones o servicios oficiales. El objetivo es persuadir a las víctimas para que compartan datos personales, credenciales bancarias o códigos de verificación.El phishing y la suplantación de identidad buscan que las víctimas entreguen datos personales, credenciales bancarias o códigos de verificación en WhatsApp. (Silas Stein/dpa)