Un preconcurso de acreedores y un ERE cuyas negociaciones han concluido sin acuerdo tienen a 170 empleados del Grupo Cobendai sin cobrar sus sueldos desde abril. La compañía, que opera una red de concesionarios y talleres oficiales de Hyundai, Peugeot, Suzuki, Subaru, KGM y MG en la Comunidad de Madrid, atraviesa una grave crisis económica por la que ha comenzado a despedir a sus empleados y que también afecta a los clientes. Casi 100 compradores aguardan con impaciencia recibir los vehículos que ya han adquirido y que, en algunos casos, llevan esperando desde noviembre de 2025. Una situación que parecía solucionarse cuando Cobendai anunció, a mediados de abril, el inicio de las entregas a las, al menos, 150 personas que denunciaban haber sido estafadas. Sin embargo, el reparto no alcanzó a todos los afectados, quienes temen no llegar a recibir sus coches.Francisco José Murcia es uno de los clientes que lleva más de siete meses esperando. “Mi padre pagó 25.900 euros al contado en noviembre. En febrero prometieron devolver el dinero, pero tampoco cumplieron”, explica por teléfono sobre una odisea que, por momentos, pareció llegar a su fin. “Entre finales de abril y mediados de mayo se entregaron más de 100 coches. Creíamos que iban a dar todos y que se solucionaría el problema, pero de repente se paró y nos hemos quedado 30 o 40 personas sin ellos”. Una situación que también afecta a unos 40 clientes que adquirieron vehículos de la marca MG en los concesionarios ASIMCO, del Grupo Cobendai.“Tenemos los coches pagados, algunos pidieron préstamos que siguen abonando, pero nadie nos da una explicación coherente de qué está pasando. Lo único que sabemos es que los concesionarios de Cobendai no tienen ninguna actividad comercial y que están echando a los empleados”, resume Murcia con preocupación antes de afirmar que hace tan solo unos días Hyundai comenzó a entregar vehículos de sustitución. Un parche que mejora la situación, pero no la resuelve: “Seguimos sin tener la certeza de que nos los vayan a dar. Ninguna de las dos marcas está solucionando el problema de raíz, dándonos el coche por el que hemos pagado. El nuestro, por lo menos, está en el concesionario resguardado, pero la mayoría están en campas al aire libre y ahí van a pasar el verano”.Un trabajador del Grupo Cobendai, que pide mantener el anonimato, narra cómo a principios de mayo les notificaron la apertura de un ERE, cuyas negociaciones han concluido sin éxito. “Somos 170 personas las que llevamos desde abril sin cobrar. La última nómina que recibimos fue la de marzo y con retraso. Después, tan solo nos han dado un adelanto de 500 euros”, explica antes de criticar que viven en una continua incertidumbre. “Nadie nos da una explicación, nadie contacta con nosotros. Realmente creemos que no nos van a pagar, porque no tienen un duro. La deuda de Cobendai es de unos 21 millones, una auténtica barbaridad”, detalla sobre una situación que ha llevado a algunos empleados a tener que pedir ayuda económica: “No podemos aguantar más. Nos han tenido secuestrados laboralmente durante tres meses, porque las cartas de despido las podían haber dado en marzo… A mí me han tenido que prestar dinero familiares, porque no nos han pagado tampoco el finiquito”.Este medio ha tratado de ponerse en contacto con el Grupo Cobendai para conocer su versión de los hechos, sin obtener respuesta en el momento de la publicación. Quien sí ha respondido ha sido Hyundai España, reconociendo que quedan coches pendientes de entregar y comprometiéndose a solucionarlo: “Desde la marca se está haciendo lo imposible por realizar esas entregas, pero hay algunas que son más sencillas de solucionar que otras. La gran mayoría se han solucionado y ahora estamos estudiando de manera individualizada cada caso”. Las mismas fuentes de Hyundai insisten en marcar distancias con Cobendai. “Estamos del lado de los afectados porque nosotros también lo somos. Todo se debe a una mala gestión financiera por parte del concesionario, que nos repercute por tratarse de nuestros vehículos. Queremos solucionarlo y lo vamos a hacer”, zanjan.Sin coches ni mantenimientoSilvia Corchero compró un vehículo de la marca MG en uno de los concesionarios ASIMCO. Lo reservó el 26 de noviembre con un plazo de entrega de 25 días, pero su odisea particular aún continúa. “Primero me dijeron que el coche ya no estaba en el color que había reservado, por lo que cambié el color. Hice el pago íntegro ―por valor de 21.500 euros― el 22 de enero y me dijeron que lo matricularían enseguida, pero así hasta hoy. Llamas por teléfono a Cobendai y no lo cogen, escribes correos y no contestan”, afirma con enfado.Esta situación le llevó a presentar una reclamación ante el concesionario para solicitar la devolución del dinero. Lo hizo en febrero, pero tampoco ha obtenido respuesta alguna: “Como no paraban de retrasar la fecha de entrega, fui al concesionario, pero lo único que me dijeron fue que había un problema con los créditos bancarios. Fue entonces cuando decidí pedir la devolución. También he reclamado al Ministerio de Consumo, pero de momento nada”. Corchero cifra en 43 los vehículos de la marca MG que quedan por entregar y señala que, aunque el fabricante se ha comprometido a solucionar el problema, no les dan una fecha concreta. En los últimos días, MG les ha ofrecido coches de sustitución, pero con condiciones: una fianza de 500 euros y un límite de 3.000 kilómetros mensuales.Los problemas financieros del Grupo Cobendai afectan también a quienes contrataron el servicio de mantenimiento de vehículos en sus talleres oficiales y ahora no pueden pasar las revisiones. Una situación con la que se han encontrado clientes como Roberto Ramé y su hermano David, ambos con vehículos MG. “Pagué unos 1.400 euros para hacer tres mantenimientos en tres años, pero ahora no puedo pasar las revisiones”, resume Roberto. “Mi hermano pagó 1.000 euros y se encuentra en la misma situación. No sé cuántos podemos ser porque cada día aparecen casos nuevos en el grupo de Telegram que tenemos los afectados”, critica mientras reconoce que cada vez ve más lejana la solución y que ha tenido que volver a pagar para obtener el servicio en otro taller, ante la falta de respuesta tanto de MG como de Cobendai.Contactados por EL PAÍS, MG afirma estar “realizando un seguimiento de la situación, a fin de que el concesionario atienda adecuadamente las incidencias comunicadas”, además de valorar “las actuaciones que pudieran resultar procedentes conforme al marco contractual y legal aplicable”. El fabricante asegura estar ofreciendo asesoramiento legal a todos los clientes afectados que lo soliciten, así como soluciones de movilidad a quienes lo requieran.
Coches sin entregar a clientes que pagaron hace siete meses: el limbo tras el cierre de los concesionarios Cobendai
170 trabajadores llevan desde abril sin ingresar sus nóminas y han comenzado a recibir cartas de despido, mientras que casi un centenar de clientes siguen sin poder disponer de sus vehículos









