El 8 de julio de 1930 falleció en su residencia de Crowborough, Sussex, el escritor y médico británico Sir Arthur Conan Doyle, creador del inmortal detective de ficción Sherlock Holmes y de su inseparable compañero, el doctor John H. Watson. La muerte de Conan Doyle, causada por un ataque cardíaco a los 71 años, marcó el cierre de una de las trayectorias literarias más influyentes de la era victoriana y eduardiana, dejando un legado de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos cortos dedicados exclusivamente al habitante del 221B de Baker Street, además de una vasta producción histórica y de ciencia ficción. Nacido en Edimburgo en 1859, Conan Doyle ejerció la medicina antes de consolidarse como autor profesional. Sus conocimientos científicos y su capacidad de observación clínica, moldeados bajo la tutoría de su profesor universitario el doctor Joseph Bell, se trasladaron de forma directa a la estructura formal de sus narraciones policiales, caracterizadas por el rigor metodológico y el análisis lógico de la evidencia material.
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