Análisis Exclusivo suscriptores Con el segundo mayor gasto militar del planeta y una paciente estrategia para recuperar la isla, Pekín preocupa a Estados Unidos y a potencias.Taiwán inicia maniobras militares anuales con la presión de China como telón de fondo Foto: iStockANALISTA SÉNIOR07.07.2026 22:30 Actualizado: 07.07.2026 22:30

En un ambiente internacional que aún no se repone de las tensiones originadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, en la puerta de entrada al golfo Pérsico, como resultado del conflicto de más de tres meses entre Estados Unidos e Israel, de un lado, e Irán, del otro, China lanzó el lunes un misil balístico de largo alcance desde un submarino nuclear en aguas del océano Pacífico. El misil no llevaba carga nuclear, sino una ojiva simulada, y las autoridades chinas, que advirtieron a sus vecinos sobre la prueba minutos antes de realizarla, se abstuvieron de informar los puntos de lanzamiento y caída.La agencia oficial de noticias china, Xinhua, detalló que “el misil impactó con precisión en el área designada”, explicó que la prueba fue lanzada a las 12:01 p. m., hora de Pekín (11:01 p. m. del domingo en Colombia), y aclaró que “no estaba dirigida contra ningún país ni contra blanco específico alguno”. Es el segundo lanzamiento en menos de dos años: en septiembre de 2024, China disparó un misil similar que cayó en aguas cercanas a la Polinesia francesa. LEA TAMBIÉN “Lo que resulta delicado de esta prueba —le dijo a EL TIEMPO una fuente diplomática europea en París— es que si bien existe el antecedente de septiembre del 24, antes de aquella prueba pasaron 40 años sin que lanzamientos similares fueran notificados por Pekín o detectados por las potencias occidentales”. Jeffrey Lewis, profesor e investigador asociado del Middlebury College, en Vermont, le dijo el lunes al New York Times que la región Asia-Pacífico “debe prepararse para nuevas pruebas”.Ejercicios militares de China alrededor de Taiwán. Foto:AFPExperto en la modernización del arsenal nuclear chino, Lewis consideró muy probable que el misil lanzado el lunes sea un JL-3, parte de la nueva generación de misiles balísticos intercontinentales de China, diseñados para ser lanzados desde submarinos y llevar ojivas nucleares. El JL-3 fue exhibido el año pasado durante un desfile en Pekín. Según el New York Times, “un informe del Pentágono de 2023 señalaba que este misil estaba siendo desplegado en la nueva generación de submarinos chinos, lo que les permitiría atacar el territorio continental de Estados Unidos desde la costa china”.Para Lewis, “históricamente China ha probado sus misiles balísticos intercontinentales con menos frecuencia que otros países (…) y creo que eso obedecía a razones políticas, pero ahora esas circunstancias han cambiado y pienso que están adoptando un enfoque de realizar más pruebas”. Explicó que Pekín está dispuesto “a asumir el costo político de hacerlo”.Karen Kuo, portavoz de la Presidencia de Taiwán (la isla de 35 kilómetros cuadrados y 24 millones de habitantes que China reclama), condenó el lanzamiento del misil estratégico y declaró que Pekín busca “intimidar a la comunidad internacional”. Kuo sostuvo que China “eleva la tensión militar en la región” y pretende “disuadir a otros países”.Esos otros países reaccionaron en la tarde del lunes. Mientras Penny Wong, ministra de Exteriores australiana, afirmó que la prueba del misil era “desestabilizadora para la región” y que ocurre “en el contexto de un rápido fortalecimiento militar” de China, Winston Peters, su colega neozelandés, declaró que su país estaba “profundamente preocupado” y que la prueba parecía responder a “un patrón recurrente” de Pekín. Entre tanto, el Gobierno japonés expresó “su seria preocupación” por la intensificación de las actividades militares de China.Ejercicios militares de China alrededor de Taiwán. Foto:AFPCarrera armamentistaDesde hace más de dos décadas, China ha sido el segundo país con mayor gasto militar en el mundo, solo superada por Estados Unidos. Con 350.000 millones de dólares previstos para este año, Pekín registra un crecimiento de 5 por ciento en ese rubro con respecto al año pasado. El alza ha sido vertiginosa desde inicios del siglo: poco más de US$ 50.000 millones en 2001, casi US$ 134.000 millones en 2010 y US$ 260.000 millones en 2020. En lo que va de esta década, el aumento se acerca al 40 por ciento.Claro que, con 980.000 millones de dólares, Washington gasta casi tres veces más. Pero el resto de potencias militares está muy por debajo de la inversión armamentista y de medios de defensa de China: Rusia con US$ 166.000 millones, Alemania con US$ 112.000 millones, India con US$ 98.000 millones, Reino Unido con US$ 92.000 millones, Arabia Saudí con US$ 85.000 millones, Ucrania con US$ 81.000 millones, Francia con US$ 68.000 millones, Japón con US$ 63.000 millones y Corea del Sur con US$ 51.000 millones, todo ello según el instituto Sifri, basado en Estocolmo.En cuanto al armamento atómico, China ocupa el tercer lugar. Mientras que Rusia posee 5.420 ojivas nucleares (1.796 debidamente desplegadas) y Estados Unidos 5.042 (1.770 desplegadas), los números chinos son muy inferiores: apenas 620 ojivas. Eso sí, todas están desplegadas y listas para operar. Vienen luego Francia, con 370 (290 desplegadas), y Reino Unido, con 225, todas ellas desplegadas.En el ranking de ojivas desplegadas y listas, tanto Rusia como Estados Unidos casi triplican a China. Pero al ritmo en que Pekín ha venido elevando su arsenal nuclear, estas cifras tenderán a equipararse. A inicios de la década, el Ejército Popular de Liberación chino poseía 350 ojivas. Con las 620 actuales, está cerca de duplicar su arsenal, mientras que Washington y Moscú apenas lo aumentan. Analistas prevén que, para 2030, China haya superado el rango de mil ojivas. En cuanto a los submarinos nucleares, informes de inteligencia occidentales indican que la flota china superó por primera vez a la rusa el año pasado, gracias a cerca de media docena de astilleros que trabajan intensamente. LEA TAMBIÉN Pero el avance no es solo cuantitativo. En el proceso de autocrítica militar que se dio en los años recientes, Pekín comprendió que tenía una gran debilidad: sus submarinos nucleares no eran sigilosos, lo que los hacía fácilmente detectables por el enemigo. Según los expertos, la nueva generación de submarinos atómicos alcanza un alto nivel de sofisticación tecnológica. Los cambios introducidos en el diseño y en los materiales estarían reduciendo casi un tercio de la resistencia aerodinámica de la nave, y eso implica más sigilo.“No es un detalle menor que el misil lanzado este lunes fuese disparado desde un submarino nuclear”, destacó la fuente diplomática europea en París. “Es evidente que Pekín quiere notificar a Washington, a las capitales europeas y a los países del Pacífico que no solo cuenta con una nueva generación de misiles nucleares, sino con sus nuevos submarinos, que son mucho menos detectables que los que armaba antes”, agregó.Ejercicios militares de China alrededor de Taiwán. Foto:AFP¿Se prepara un bloqueo?En declaraciones a la revista europea Le Grand Continent hace pocos días, el almirante Nicolas Vaujour, jefe de estado mayor de la Marina de Francia, explicaba que “China ha desarrollado sus herramientas militares marítimas de modo espectacular”. Vaujour recordó que su antecesor, el almirante Christophe Prazuck, decía que “los chinos fabrican el equivalente de una marina francesa cada cuatro años”. Y remató: “Hoy en día, es más bien cada dos años”.Según un reciente informe de la plataforma de información y análisis Asialyst, investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por su sigla en inglés), con sede en Washington, han permitido un conteo de las naves militares desplegadas por Pekín en el mar de China meridional en 2025: 241 buques, en promedio, patrullaban cada día en esa zona, al tiempo que China ha militarizado numerosas islas y arrecifes cuya posesión es discutida por Filipinas, Vietnam y otros vecinos. En materia de guardacostas, en 2012 eran solo 40 patrulleras de mil toneladas, una cifra quintuplicada en esta década.¿Se prepara un gigantesco ataque sobre la isla de Taiwán? Expertos occidentales lo ponen en duda. Según el almirante francés Vaujour, aunque es indiscutible que el asunto de Taiwán es la clave del gigantesco fortalecimiento naval chino, “nada de esto quiere decir que la opción militar sea la que Pekín contempla”.Algunos voceros de rango medio en China han dado ya algunas claves. En mayo de 2024, el coronel Zhang Chi, profesor en la Universidad de Defensa Nacional, anunciaba las intenciones de su país de convertir a Taiwán en “una isla muerta”, por medio de un “bloqueo” naval y del “corte del suministro de energía eléctrica”.En este sentido, es importante tener en cuenta que cerca de la mitad de la generación eléctrica de la isla depende del gas natural licuado (GNL), que importa de Catar, Estados Unidos y Australia. Un bloqueo naval a la llegada de tanqueros de GNL a los puertos de regasificación de Taiwán le permitiría a Pekín someter a la isla “sin disparar un solo tiro”, según un análisis del centro de pensamiento estadounidense Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD).Ejercicios militares de China alrededor de Taiwán. Foto:AFPLa FDD sostiene que la isla tiene apenas entre siete y diez días de reservas de GNL, aunque las autoridades taiwanesas desmienten que ese colchón sea tan corto. En cualquier caso, la FDD considera que “China apunta cada vez más al sector energético de Taiwán, que ve como elemento clave para tomar la isla sin recurrir a un conflicto armado abierto”. LEA TAMBIÉN Explica el centro de pensamiento que, “durante los ejercicios de fines de 2025, las fuerzas navales y los guardacostas chinos fueron desplegados para cubrir los principales terminales de GNL de la isla”. Y concluye la FDD: “Estas maniobras demostraron la capacidad de Pekín para montar un bloqueo instantáneo a Taiwán”. En ese caso, la fuerza militar de buques y submarinos serviría a la vez para el bloqueo y para la disuasión, pero en la medida de lo posible, sin activar sus armas. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.