No tuvo su mejor partido. Es cierto. Pero igual se llevó una nota alta de calificación. No hizo desde el juego una gran actuación. También es real. Pero se brindó con corazón, coraje, ganas y convicción. Y después de terminar de darle el triunfo a la Selección Argentina, ¿quién puede dudar de Enzo Fernández? ¿O quién se va a animar a decir que tiene que salir del equipo? Aun teniendo rendimientos por debajo de su nivel, el mediocampista del Chelsea es clave para la Scaloneta.Lionel Scaloni lo sabe. Por eso lo sostuvo en cancha. Y el Gardel de la pelota retribuyó con un gol de cabeza que quedará para el recuerdo y la historia. Fue el 3-2 que selló la remontada histórica y faraónica ante Egipto.Ese gol, el que llegó cuando corrían casi dos minutos del tiempo adicional, no solo quedará enmarcado en los libros del fútbol argentino, sino también en la de los de la FIFA. Es que fue el gol 3000 en la historia de los Mundiales. Por eso, fue un tanto simbólico, cargado de heroísmo y dramatismo, a la vez.Es que Argentina había remontado el 0-2 y se había puesto 2-2, pero igual sufría los ataques de Egipto que no se daba por vencido. Entonces, tras una recuperación de Julián Álvarez ante Mohamed Salah, empezó una contra argentina que culminó en el gol de Enzo, quien tuvo un gran mérito, no solo por ese salto y ese impacto de cabeza estético tras conectar el centro de Lautaro Martínez, sino porque al igual que el balón, arrancó la carrera en su área propia y llegó al punto de penal del rectángulo rival. Antes, la pelota había ido de Julián a Lautaro, con la indicación de Messi, que le marcó el pase, incluida."ACOMPAÑALO, ENZO"@GustavoKuffner lo pidió y Enzo Fernández lo cumplió e hizo el gol agónico de la victoria.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/PCk1h7ReYn— DSPORTS (@DSports) July 7, 2026
Enzo Fernández y el dato que hace más grande su gol ante Egipto: fue el 3.000 en la historia de los Mundiales
Del 0-2 al 3-2 y la clasificación a cuartos de final, un final increíble en Atlanta.El gol del volante del Chelsea tendrá lugar privilegiado en los libros de la estadística.Un número redondo, tan redondo como el triunfo de la Selección en el Mundial.










