AnálisisEl doloroso final del Mundial 2026 revive la discusión sobre el momento de algunos jugadores y las decisiones de Lorenzo.Selección Colombia. Foto: Getty Images via AFP07.07.2026 22:01 Actualizado: 07.07.2026 22:01

Suiza fue el primer rival que miró a la Selección Colombia a la cara, sin temer a su innegable calidad técnica y sin resguardarse del regate de Díaz ni el corazón de Arias. Portugal y todos los demás eligieron evitar el papelón y eso hizo que el equipo llegara sin saber lo que era tener que remontar una condición de inferioridad.Después la condena de toda la ida, los penaltis, castigó con dureza a quienes habían cosechado elogios no hace tanto y dejó en evidencia que, no obstante tener a las figuras en buenos clubes y peleando codo a codo con los mejores del mundo, la presión se vuelve insostenible desde los 11 pasos. Es un mal sin solución.Selección Colombia Foto:AFPRazones de eliminaciónNo es solo una la explicación. Pero sí que es una figura el primer objetivo a la hora de los análisis: James Rodríguez.El problema de haber presenciado el milagro de su recuperación en 2024 es que nos hizo creer que merecíamos una segunda parte. Y no era así. Nadie, ni Cristiano Ronaldo, ni Neymar, llegan sin el ritmo suficiente de competencia y nivel para medirse con los mejores del planeta en un mundial sin hacer un papelón. No es posible competir a tope con una docena de partidos en un semestre por mucho corazón que ponga, por mucho compromiso que sienta, por mucho que crea que puede jugar “hasta cojo”. Nadie llega a recuperarse a un mundial y es la más dura lección que recibió el ‘10’, solo que la factura la pagó su equipo. James no llegó a la cita de México, Estados Unidos y Canadá por mucho que se le esperó y se le deseó buena fortuna. Pero no fue el único.Selección Colombia Foto:AFPDe Luis Díaz se podrá decir cualquier cosa menos que no empeñe la vida en cada duelo cuando se viste de amarillo. Será el efecto mariposa sobre su pecho, pero corre tanto con el alma que olvida que no le dan las piernas. Eso pasó en esta Copa Mundo: el guajiro, la máxima figura nacional, dio solo chispazos del talento que se esperaba a raudales, como en Bayern Munich, y se fue con 1 gol, 1 asistencia y una pregunta clavada: ¿qué hubiera pasado si en la temporada en su club hubiera dosificado mejor el esfuerzo? Quedará para su próximo mundial, porque para él habrá revancha. Nadie sabe si será igual para su capitán...Selección Colombia Foto:AFPOtros que quedaron en deuda, por más que se quiso poner en segundo plano la intrascendencia de su aporte, fueron los número ‘9’: Luis Suárez, Juan Camilo Hernández y Jhon Córdoba (lesionado). Un equipo sin goleador fue Colombia durante todo el Mundial y no hubo ni capacidad para remediarlo en los jugadores ni arrojo en el entrenador para apostar por un Díaz en ese rol, tirando a los demás a posiciones extremas para agigantar su figura. Se quedaron todos con la deuda, todos con la duda.Otro factor, al que aludía Falcao en su nuevo rol de analista, pasa por el manejo sicológico en las tandas de penaltis: a cada cobro van los nuestros siempre aterrados, sin confianza, sin la sangre fría de un Quintero al que le sobra cancha para un cobro en la misma medida que le falta confianza para hacerse cargo de ser el ‘10’ de la Selección sin sentir que le debe nada a su amigo James. ¿Por qué sí se privilegió la sana competencia con Puerta y Ríos, pero no con los dos creativos? Otro detalle a la lista de preguntas para Lorenzo.Selección Colombia Foto:AFPFinalmente hay que reconocer que a Colombia le pasó factura el descanso en un partido largo y muy exigente a la hora de la capacidad atlética. Acumuló más viajes que todos sus rivales, es cierto, pero también asumió siempre el protagonismo y tuvo que superar a rivales rocosos como Congo y Ghana por la vía del desgaste. Pero en realidad, ¿costó tanto? Todos viajan, todos sufren, pero solo algunos ganan.JENNY GÁMEZPara EL TIEMPO@JennyGamezAMás noticias de deportes Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.