Cuba quería un debate en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el bloqueo de EEUU que está asfixiando a la isla, recrudecido desde enero con el embargo petrolero y las sanciones a todas aquellas entidades que tengan relaciones comerciales con el país. Y EEUU ha presentado una moción para impedirlo.

Al final, la Asamblea General ha decidido este martes abordar el debate sobre “la necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” con 136 Estados miembros a favor, 9 en contra (Argentina, Costa Rica, Chequia, Israel, Marruecos, Macedonia del Norte, Paraguay, Ucrania y Estados Unidos) y 30 abstenciones.

Bruno Eduardo Rodríguez Parrilla, ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, acusó a Estados Unidos de llevar a cabo una “guerra multidimensional y no convencional” contra su país, que “se ha vuelto cada vez más cruel en los últimos siete meses”.

En primer lugar, llamó la atención sobre el asedio energético, que equivale a “un bloqueo naval, un acto de guerra. El acceso de Cuba al suministro de combustible se ve obstaculizado por amenazas directas, medidas coercitivas unilaterales e intimidación a los petroleros por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”.