El nuevo canal de televisión nacional en abierto, denominado La Séptima, iniciará sus emisiones regulares el próximo 5 de noviembre, según confirmó este martes la compañía promotora Siete (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo) a través de un comunicado oficial. El proyecto audiovisual nace con el objetivo estratégico de competir directamente en el mercado publicitario con las cadenas de segunda generación, Cuatro y La Sexta, y contempla alcanzar el equilibrio financiero y la rentabilidad a partir del año 2030. El plan de negocio diseñado por la dirección de la empresa establece una previsión de facturación de 40 millones de euros para el cierre del ejercicio de 2029. Esta cifra de negocio servirá como base operativa para consolidar los resultados positivos previstos para el año siguiente según fuentes conocedoras del proyecto. La dirección de la cadena busca posicionar el producto en un segmento de audiencia de perfil comercial y urbano, con una oferta centrada en la actualidad y la innovación de formatos. Para la puesta en marcha de la infraestructura y el lanzamiento de la señal, los promotores estiman una inversión total que oscila entre los 20 millones y los 25 millones de euros distribuidos en un plazo de tres años. Según detalló José Miguel Contreras, uno de los principales impulsores de la iniciativa, más del 50% de ese capital presupuestado se desembolsará de forma íntegra durante el primer año de operaciones para asegurar el despliegue técnico necesario. La estructura accionarial de la sociedad matriz, Siete, se encuentra dividida entre cuatro socios capitalistas. Los inversores que respaldan el proyecto son Andrés Varela Entrecanales, cofundador de Globomedia y exconsejero del grupo Prisa; el empresario andaluz Diego Prieto y el empresario argentino José Luis Manzano, presidente del fondo Integra Capital, y un grupo de socios externos.El nacimiento de este nuevo operador televisivo se produce tras un periodo de discrepancias internas en el seno del grupo PRISA. Un sector de los accionistas minoritarios planteó inicialmente la posibilidad de que PRISA integrara este nuevo canal de televisión dentro de su estructura de medios. La negativa del presidente de la compañía cotizada a asumir el proyecto forzó a los promotores a desarrollar la iniciativa de manera independiente y externa al grupo editor de EL PAÍS. La gobernanza de la nueva compañía se estructurará mediante un consejo de administración paritario. El diseño societario prevé que cada uno de los cuatro socios de referencia cuente con dos asientos en el máximo órgano de decisión, sumando un total de ocho consejeros, según las citadas fuentes. Esta distribución busca garantizar el equilibrio de poder y la unanimidad en las decisiones estratégicas de la cadena frente a la competencia de los grandes grupos audiovisuales. En el apartado operativo, Siete ha cerrado un acuerdo estratégico con el grupo Toboggan, firma seleccionada como proveedor tecnológico principal para la construcción y el equipamiento de las nuevas oficinas, centros de producción y decorados, como adelantó EL PAÍS. La valoración económica de este contrato de prestación de servicios técnicos se sitúa en una horquilla de entre 7 millones y 8 millones de euros, encargándose de toda la logística de ingeniería audiovisual de la cadena. La fecha elegida para el inicio de las emisiones, el 5 de noviembre, coincide de forma directa con el calendario de reubicación de las frecuencias de las cadenas televisivas dentro del espectro radioeléctrico nacional. Los promotores explicaron que esta coincidencia técnica facilitará la sintonización del nuevo canal por parte de los usuarios. La ventana legal máxima fijada por la regulación vigente para el inicio de la señal se extiende hasta el 28 de noviembre. El despliegue de la programación se ejecutará mediante una estrategia progresiva. A partir del 5 de noviembre se activará una primera fase con contenidos básicos y emisiones en pruebas controladas, que se irá ampliando de forma escalonada durante el primer trimestre de operaciones. El objetivo es estructurar una parrilla competitiva que dispute la audiencia comercial a los canales secundarios de Atresmedia y Mediaset España. Antes del encendido de la señal analógica y digital terrestre, La Séptima iniciará su actividad pública en el entorno digital. La empresa promotora ha subrayado que el proyecto ha sido concebido desde su origen como una plataforma de creación de contenidos multimedia con una fuerte base tecnológica. La televisión en abierto funcionará como el soporte principal para la captación de grandes audiencias, mientras que el ecosistema digital complementará el modelo de ingresos. La irrupción de La Séptima supone el primer intento de lanzar un canal generalista de cobertura nacional en España desde la consolidación del duopolio televisivo. Cuatro y La Sexta, los competidores directos identificados por Siete, iniciaron sus emisiones en el año 2006 antes de ser absorbidas por Mediaset y Atresmedia respectivamente. El nuevo canal busca captar la inversión publicitaria de marcas que demandan alternativas en el sector de la televisión en abierto. Los perfiles de los socios fundadores aportan diversidad sectorial al proyecto. Andrés Varela Entrecanales cuenta con trayectoria en la producción audiovisual tras su paso por Globomedia. Por su parte, la firma Integra Capital, liderada por José Luis Manzano, expandió su presencia en el mercado de telecomunicaciones sudamericano el pasado ejercicio tras adquirir los activos operativos de Telefónica en Perú. Estudios de TobogganDurante las próximas semanas, la dirección de Siete centrará sus esfuerzos en culminar los trabajos de ingeniería en los platós de Toboggan y en cerrar los contratos de la dirección de informativos y programas. Los portavoces del canal señalaron que el organigrama directivo definitivo se comunicará una vez queden constituidos formalmente todos los comités del consejo de administración antes de que finalice el presente mes. El empresario audiovisual encargado del lanzamiento del canal, José Miguel Contreras, confirmó en una entrevista a Servimedia la negociación para incorporar a ocho profesionales de la comunicación a la cadena. Contreras señaló que los contactos se extienden a perfiles disponibles para la próxima temporada, con el propósito de estructurar una oferta competitiva frente a Cuatro y La Sexta sin recurrir a contratos de alta remuneración propios del sector del entretenimiento.El directivo detalló que la selección final dará prioridad al criterio profesional sobre los personalismos y que la plantilla estará integrada por periodistas en activo, creadores de contenido digital y nuevos rostros televisivos. Esta reestructuración del mercado de comunicadores coincide con cambios en otras ofertas sectoriales, como el cese de la periodista Marta Nebot en el programa En boca de todos de la cadena Cuatro.Los detalles finales sobre la identidad corporativa, el logotipo y los primeros rostros de la pantalla se presentarán en un acto sectorial programado para la segunda mitad de octubre. Hasta entonces, los equipos técnicos continuarán con las pruebas de transporte de señal satelital y terrestre para asegurar que la cobertura alcance el 98% del territorio nacional en el día señalado para el inicio de las emisiones oficiales.