Análisis Exclusivo suscriptores Los desistimientos de vivienda se dispararon un 122 por ciento frente al 2022, según reporta Camacol.Jaime Andrés Beltrán, nuevo ministro designado, fue alcalde de Bucaramanga. Foto: X. Alcade de Bucaramanga Jaime Andrés BeltránSUBEDITORA07.07.2026 14:54 Actualizado: 07.07.2026 15:00
El exalcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán, quien acaba de ser designado como ministro de Vivienda en el gobierno de Abelardo de la Espriella, llegará a liderar una cartera que ha registrado una fuerte caída en los últimos años. LEA TAMBIÉN Construcción. Foto:Secretaría de Desarrollo EconómicoSegún el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la construcción disminuyó un 2,8 por ciento en el 2025 y, en concreto, la de edificaciones residenciales y no residenciales se desplomó un 7,5 por ciento, lo que supone dos años y medio en terreno negativo y representa la cifra más baja registrada desde el 2020.Esta situación confirmó la mala hora que atraviesa el sector de la construcción luego de haber sido uno de los grandes motores de la recuperación económica vivida en el país tras la pandemia del covid-19.Las ventas de vivienda nueva atraviesan un panorama complejo. Según los últimos datos de Coordenada Urbana, con corte a mayo se registraron 173.612 unidades, lo que representa una contracción de 33,6 por ciento si se compara con el mismo periodo del 2022 (261.485) cuando comenzó el gobierno saliente de Gustavo Petro.En especial, destaca la caída de 36 por ciento de las ventas VIS. Además, este descenso se ha trasladado a los inicios de obra, los cuales acumulan una reducción de 42,9 por ciento en el mismo periodo de tiempo.A lo anterior se suma un aumento de los desistimientos de los compradores de vivienda nueva. Estos llegaron a mayo a 43.659 unidades, lo que supone un incremento de 122 por ciento frente a la cifra de 19.648 del mismo periodo del 2022. Destaca que de ese total 33.590 corresponden a edificaciones VIS.Según el gremio de la construcción Camacol, si bien buena parte del comportamiento de la vivienda se vio afectada por un entorno macroeconómico difícil en el 2023 con bajo crecimiento, alta inflación y tasas de interés, esta situación también correspondió a decisiones de política pública, como los cambios implementados en el programa de Mi Casa Ya y su posterior cierre en diciembre del 2024. LEA TAMBIÉN “Esto se refleja en una reducción de 42,4 por ciento en términos reales del presupuesto de inversión pública nacional en vivienda entre el 2022 y el 2026, así como en la ausencia de nuevas asignaciones de Mi Casa Ya en el 2026, cuando en el 2022 se habían otorgado 67.000 subsidios”, asegura el gremio liderado por Guillermo Herrera.Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga. Foto:Jaime MorenoTampoco hay que olvidar los anuncios de aranceles a insumos como el hierro, el acero y los productos cerámicos, los cuales generan una presión directa al alza en los precios de la vivienda, o el aumento del 23 por ciento del salario mínimo para este 2026, el cual operaba como una variable de indexación del precio de la vivienda VIS. Además, elevó de forma directa los costos de la construcción, tanto por el mayor valor de la mano de obra como por sus efectos indirectos sobre insumos, transporte y otros servicios.¿Qué piden desde el sector?Al conocer el nuevo nombramiento, Herrera felicitó al ministro Beltrán y aseguró que en Camacol tendrá un aliado para construir soluciones y reactivar el sector. “Colombia necesita una política habitacional sólida y estable para que más familias cumplan su sueño de tener una vivienda propia”, afirmó.Días atrás, el líder gremial aseguró que el nuevo Gobierno de De la Espriella contará con una oportunidad para revertir una de las contracciones más pronunciadas de la actividad edificadora en los últimos años, a través de una política habitacional que combine responsabilidad fiscal, estabilidad regulatoria e instrumentos eficaces para estimular simultáneamente la oferta y la demanda.“Después de varios años en los que el sector enfrentó importantes desafíos, confiamos en que el trabajo conjunto entre el Gobierno, el sector privado y los distintos actores de la cadena permitirá recuperar el dinamismo de la actividad edificadora y fortalecer su aporte al desarrollo económico y social”, señaló. LEA TAMBIÉN La alcaldía de Bogotá tiene un ambicioso plan de subsidios para compra de vivienda Foto:MILTON DÍAZAdicional a ello, desde el gremio Camacol indican que el gobierno electo debería considerar la serie de propuestas en política habitacional desarrolladas por Camacol, así como por Asobancaria y Asocajas, las cuales contaron con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).Estas ideas están orientadas a estabilizar, reactivar y fortalecer el sector de la construcción en Colombia e impulsar la provisión de vivienda formal. Entre otros, piden que se recupere Mi Casa Ya en una versión 2.0 que profundice la focalización y optimice el programa en términos fiscales.Igualmente, dicen que sería necesario recuperar las coberturas a la tasa de interés y que se amplíe el acceso al crédito. También hablan de simplificar trámites, así como promover la renovación urbana y que exista claridad en normas de ordenamiento territorial.Guillermo Herrera, presidente de Camacol. Foto:Camacol LEA TAMBIÉN “Colombia tiene una necesidad estructural de vivienda que no se puede aplazar. Más de 2,5 millones de hogares están en déficit habitacional y cada año se forman más de 370.000 familias”, ha afirmado en varias ocasiones el presidente de Camacol. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







