La pen�ltimaEl mundial solo entiende de competitividad y celebraci�n. Fuera prejuicios. Fuera gilipollecesJulio Salinas, en los cuartos de final de la Eurocopa de 1996AP PHOTOActualizado Martes,

julio

21:33Hubo un tiempo en el que a servidor le gustaba practicar, pero no ver, los partidos de f�tbol. D�cada de los a�os 90. Veraneo en Cambrils (Tarragona). Todas las tardes, despu�s de una sesi�n de bronceado imposible, celebr�bamos una especie de minimundial futbolero entre los amigos de la pandilla y los respectivos padres. Formato f�tbol-sala, en las instalaciones del polideportivo municipal. Mi puesto era el de portero. La adrenalina mezclada con las endorfinas resultantes del precalentamiento me encantaban. Lo pasaba bomba.Me pusieron el apodo de El Salinas de Cambrils en homenaje a uno de los jugadores espa�oles m�s m�ticos de la �poca, Julio Salinas. �Por qu�? Porque lo que parec�a imposible de parar lo paraba y la pelota que era facil�sima de detener me la met�an.Jugaba con gafas de miope. Un d�a me las rompieron en la cara al parar un penalti y jam�s volv� a jugar. Cog� miedo y perd� inter�s.Con el paso del tiempo empec� a ejercer de espectador gracias a la Roja. Verano de 2010. Londres. Grabaci�n de Fangoria y, lo mismo que acudimos a la celebraci�n del Orgullo Gay ingl�s con bandera arco�ris, las tardes en las que jugaba Espa�a sal�amos antes del estudio de grabaci�n para pegarnos a la televisi�n del apartamento, con merienda del Marks & Spencer y bandera espa�ola incluida.Desde entonces sigo con mucho inter�s los mundiales. Hasta me acuesto tarde para ver cualquier partido, aunque no sea de Espa�a. Es la magia del Mundial. Aglutina a toda la poblaci�n, sea de donde sea y como sea. El mundial solo entiende de competitividad y celebraci�n. Fuera prejuicios. Fuera gilipolleces. Lo que deseas con toda tu alma es que tu pa�s y sus jugadores brillen por encima de los dem�s. En 2010 celebr� la victoria de la Roja desde uno de mis balcones que dan a la Gran V�a, despu�s de que una Nancy Rubia rompiera la l�mpara del sal�n de corte imperio al levantarse del sof� y aplaudir el gol de Iniesta.La semana pasada estuve en T�nger por trabajo y la vuelta coincidi� con un partido que gan� Marruecos. La cultura pol�tica-social-cultural de all� nada tiene que ver con la nuestra, pero sus habitantes celebraban la victoria de su equipo de la misma forma que los ingleses o los mexicanos. Y me gust�. Todos somos diferentes y as� tiene que seguir siendo, pero ante el mundial todos nos comportamos igual. Jam�s hubiera imaginado declararme fan ac�rrimo del mundial, pero me gusta su filosof�a: celebrar es ganar. Una actitud ante la vida que deber�amos empezar a practicar m�s a menudo. No solo cada cuatro a�os. ���Vamos, Espa�a, a ganar!!! A por los cuartos y a la final para salir por la puerta grande. Y a invadir todas las calles con alegr�a y banderas. Como hacen todos.