Ucrania quiere apuntalar su papel como proveedor de seguridad de Europa. El país, que lleva más de cuatro años luchando contra Rusia, ha modernizado y adaptado su industria y a su ejército, con experiencia en combate, a la guerra moderna. Este martes, su presidente, Volodímir Zelenski, ha reclamado la entrada de Ucrania en la OTAN y su aportación a la Alianza Atlántica, que le emitió una tímida invitación hace casi dos décadas, pero que le mantiene sus puertas cerradas. “Ucrania pertenece a la OTAN”, ha dicho el líder ucranio ante decenas de líderes políticos y empresariales en el gran foro de la industria armamentística que se celebra junto a la cumbre de los aliados, también en la capital turca (Ankara), y en la que Kiev ha hablado de su puntera industria de drones.“¿De verdad sería correcto dejar fuera de la OTAN a un país, a un pueblo con ese nivel de capacidad defensiva?”, ha remarcado Zelenski. “La OTAN de hoy debe adaptarse a los retos de la guerra moderna. Y puede hacerlo con Ucrania, con su industria de defensa y con la resistencia y experiencia de nuestra gente”, ha insistido el líder ucranio.La Alianza Atlántica invitó a Ucrania a formar parte de la organización militar en 2008. Una decisión que desató las agrias críticas de Rusia, que desde entonces ha cargado contra la organización militar (de la que forma parte España desde 1982) por expandirse hacia sus fronteras, sin tener en cuenta la decisión soberana de sus miembros y sus aspirantes. Sin embargo, desde esa invitación, apenas ha habido avances para Ucrania.Antes de la invasión a gran escala, en 2022, los aliados veían lejano su ingreso. Con la guerra imperialista lanzada por Vladímir Putin, sin embargo, el país empezó una serie de reformas de sus fuerzas armadas para asimilarse a los estándares de la Alianza, pero su entrada todavía parece lejana. No solo por razones prácticas, sino, sobre todo, por motivos políticos. En la cumbre de Washington de 2024, la última de la Administración de Joe Biden, los aliados plasmaron en su declaración que “el futuro de Ucrania” estaba “en la OTAN” y que el camino del país invadido por Rusia hacia la Alianza era “irreversible”.El año pasado, en la primera cumbre del segundo mandato de Donald Trump, celebrada en La Haya, todas esas menciones desaparecieron en una declaración muy centrada en el compromiso del gasto militar de los aliados, hasta el 5% del PIB, ante las presiones del presidente estadounidense.Este año, en la declaración de Ankara, los aliados vuelven a arropar a Zelenski y al país que lucha contra el principal enemigo de la OTAN, Rusia, pero —como dice el borrador de la cumbre, al que ha tenido acceso EL PAÍS— fundamentalmente por su “contribución a la seguridad transatlántica”.Trump: “Yo vendo armas, Biden las regalaba”“Cuando [el anterior presidente de EE UU, Joe] Biden estaba aquí les daba [a los ucranios] equipamiento por valor de cientos de miles de millones de dólares. Yo ahora se lo vendo. A buen precio, a un precio justo. No a Ucrania, se lo vendo a la Unión Europea, ellos nos pagan [y transfieren las armas a Ucrania]”, explicó el presidente de EE UU, Donald Trump, que, a la vez que hizo gala de su mentalidad de tiburón empresarial se mostraba disgustado por la “carnicería” en la que se ha convertido el campo de batalla en Ucrania.“Es una locura. Pero no nos afecta. Ya sabéis, está lejos. Le afecta más a Europa”, añadió en una corta comparecencia ante la prensa antes de reunirse con su homólogo turco y anfitrión, Recep Tayyip Erdogan.Con todo, Trump aseguró que está trabajando por lograr la paz entre Ucrania y Rusia. “Ayer [lunes] mantuve una conversación muy buena con el presidente [ruso, Vladimir] Putin […]. Y luego hablé también con el presidente [ucranio, Volodímir] Zelenski. Creo que ambos quieren llegar a un acuerdo. Es una pena que les haya costado tanto”, dijo. Añadió, también, que Erdogan también está trabajando en la mediación entre las partes. Trump tiene previsto reunirse este miércoles con Zelenski en los márgenes de la cumbre de la OTAN.