FOTO DE ARCHIVO: El presidente ucraniano Volodímir Zelensky habla durante una conferencia de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tras las conversaciones mantenidas en Kiev, Ucrania, en medio del ataque ruso contra Ucrania, el 3 de junio de 2026

REUTERS/Thomas Peter/File PhotoRusia lanzó en la madrugada del lunes 68 misiles y 351 drones contra Kiev, matando al menos a 18 personas en la capital y su región metropolitana. El ataque, el segundo en menos de una semana, expuso una grieta estructural en la defensa antiaérea ucraniana: los 29 misiles balísticos lanzados alcanzaron todos su objetivo porque Ucrania carece de suficientes interceptores. Horas después, el presidente Volodímir Zelensky reformuló su lectura del conflicto en una entrevista con el Financial Times: la guerra ya no se decidirá en tierra ni en el mar, sino en el cielo.“Si detienes al enemigo en el campo de batalla, si frenas la guerra en tierra y le niegas el dominio en el mar —como hicimos con nuestros drones navales, ahuyentando a la flota rusa— entonces el próximo campo de batalla será el cielo”, afirmó. En tierra, el frente permanece estabilizado en una guerra de desgaste. En el mar, la flota rusa del mar Negro se ha replegado de Sebastopol tras ser neutralizada por los drones navales ucranianos. En el espacio aéreo, en cambio, la asimetría persiste: Rusia dispone de arsenales de misiles balísticos que Ucrania no puede interceptar sin los Patriot, cuyo suministro se ha vuelto el punto más crítico de la relación de Kiev con Occidente.PUBLICIDADEl portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yurii Ihnat, lo describió en la televisión nacional: “Los rusos están usando el hecho de que ahora hay un serio déficit de misiles interceptores, en Ucrania y en el mundo”. Los sistemas Patriot —fabricados por Estados Unidos— y los SAMP/T francoitalianos pueden derribar misiles balísticos, pero el suministro disponible es, en palabras del propio Zelensky, “extremadamente escaso”. Doce personas murieron en Kiev y otras seis en la región metropolitana. Al menos 46 resultaron heridas, entre ellas tres niños.Una residente reacciona mientras espera a los rescatistas que buscan a su familiar dentro de un edificio de apartamentos, que fue alcanzado durante los ataques con misiles y drones rusos, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 6 de julio de 2026