El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha reiterado este martes su llamamiento en favor de que Europa cuente “con su propia defensa antibalística” tras la última oleada de ataques de Rusia contra el país, que ha dejado al menos trece muertos y más de un centenar de heridos.“Es un ataque a gran escala y un mensaje absolutamente claro por parte de Rusia: si Ucrania no es protegida de los ataques con misiles balísticos y de otro tipo, estos ataques continuarán. Europa necesita su propia defensa antibalística para que esta guerra pueda ser llevada a su final”, ha explicado el mandatario.Así, ha hecho hincapié en que “la asistencia de Estados Unidos en el suministro de misiles para los sistemas Patriot es absolutamente necesaria”. “Contamos con el apoyo de nuestros socios y con respuestas efectivas al ataque de hoy”, ha agregado a través de un mensaje publicado en redes sociales.Zelenski se ha hecho eco del balance publicado por la Fuerza Aérea ucraniana, que ha cifrado en 73 los misiles y 656 los drones lanzados contra el país, al tiempo que ha trasladado sus condolencias a los familiares de los trece muertos en estos ataques --cuatro en la capital, Kiev, y nueve en Dnipró--.En este sentido, ha aplaudido la labor de los trabajadores de los servicios de emergencia en respuesta a los ataques, cuyo “objetivo principal” ha sido Kiev. “Decenas de edificios residencial y otra infraestructura puramente civil ha sido dañada de nuevo”, ha lamentado Zelenski, que ha denunciado que un edificio residencial de cuatro plantas ha sufrido graves daños en Dnipró.“Nueve personas murieron en este ataque, entre ellas un niño. 35 personas resultaron heridas en la ciudad. Se desconoce el paradero de otras seis personas. La búsqueda continuará el tiempo que sea necesario”, ha dicho Zelenski, que ha confirmado daños en otras provincias del país a causa de la oleada de ataques.A las condenas se ha sumado el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, quien ha esgrimido que “el único motivo de este horrible ataque nocturno” contra Ucrania es que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, “es un criminal de guerra y un perdedor que no tiene cartas en la mano, excepto el terror”.“Moscú está perdiendo en el campo de batalla. Ningún número de misiles puede cambiar esto. Lo que podemos cambiar es la capacidad de Rusia de seguir causando terror. Pido a los socios que actúen, no solo que condenen. Hay pasos concretos que deben ser dados”, ha sostenido en un mensaje en redes sociales.Sibiga ha defendido que entre estos pasos figuran usar fondos para “comprar sistemas Patriot adicionales y misiles para Ucrania”, así como “avanzar en la coalición antimisiles” y “aumentar las inversiones en las capacidades de largo alcance de Ucrania”. Además, ha apelado a “incrementar la presión sobre Rusia con nuevas sanciones, prohibiciones de viaje a combatientes, uso total de los fondos congelados y aislamiento”.“Adopten pasos estratégicos en el debe desde hace mucho, como abrir grupos de negociación en la Unión Europea (UE) para Ucrania”, ha recalcado. “Los terroristas en Moscú deben darse cuenta de que sus brutales ataques no les llevarán a ningún lado, que el precio a su régimen solo aumentará, que la única salida para Putin es poner fin inmediatamente a esta guerra”, ha remarcado Sibiga, quien ha reiterado que “los esfuerzos de paz solo tendrán éxito cuando sean respaldados con una presión real sobre Moscú”.Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha confirmado un “ataque masivo” contra Ucrania con misiles, incluidos misiles hipersónicos, y drones, en lo que ha descrito como “una respuesta a los ataques terroristas del régimen de Kiev”. Así, ha recalcado que el objetivo han sido “empresas de la industria de defensa”, “instalaciones de infraestructura de combustible y transporte usadas por las Fuerzas Armadas” y “bases militares”.“Los objetivos del ataque han sido alcanzados. Todos los objetivos designados han sido golpeados”, ha zanjado el Ministerio de Defensa ruso, en el marco de sus ataques contra Ucrania al hilo de la guerra desatada en febrero de 2022 por la orden de invasión firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.