El viaje de Enrique de Inglaterra a Londres no ha empezado de la manera que a él le hubiera gustado. En sus planes estaba regresar a su país natal acompañado de su esposa, Meghan Markle, y de sus dos hijos, Archie y Lilibet; y esperaba poder concertar una reunión con el rey Carlos III, quien le había ofrecido alojamiento en una de las residencias reales. Pero nada de eso ha ocurrido. Ha viajado solo a la capital británica, con motivo de los preparativos para la celebración de los Juegos Invictus en Birmingham en 2027, y finalmente no ha podido quedarse en el palacio de Buckingham por su tardía respuesta a la invitación de su padre. Además de reavivarse la tensión familiar, el duque de Sussex ha conocido este martes 7 de julio la sentencia de su denuncia contra Associated Newspapers, editor del Daily Mail y el Mail on Sunday, a quien demandó por la presunta obtención de información de forma ilícita.Enrique de Inglaterra ha perdido su caso en el Tribunal Superior tras acusar a la editorial de violación de la privacidad. Además del príncipe, Elton John y su esposo David Furnish, las actrices Sadie Frost y Liz Hurley, el exdiputado liberal demócrata Simon Hughes y la baronesa Lawrence de Clarendon denunciaron a la editorial por presuntas actividades ilegales generalizadas que iban desde el pirateo de mensajes del buzón de voz, la instalación de micrófonos ocultos en teléfonos fijos y la obtención de información privada mediante engaño durante más de dos décadas, concretamente desde principios de la década de los noventa. Según ha explicado la BBC, todas las demandas han sido desestimadas después de que los denunciantes no lograran probar las acusaciones. Desde el principio, la editorial ha rechazado sus acusaciones, calificándolas de “calumnias absurdas”. La sentencia consta de más de 400 páginas, en las que se analizan uno a uno los artículos citados por los demandantes en el juicio. El juez de primera instancia, el magistrado Justice Nicklin, aceptó que todas las fuentes objeto de la queja procedían de fuentes legales. Según explica el tabloide británico Daily Mail, protagonista de la historia, “Associated presentó a periodistas que dieron explicaciones legales sobre las fuentes de los artículos e incidentes en disputa. El Tribunal aceptó sus pruebas, incluidas sus negaciones de haber recopilado información de forma ilícita”. Minutos antes de conocerse la sentencia, el príncipe Enrique de Inglaterra llegaba a su primera cita de su viaje a Londres. Llegaba sonriente y saludando a los medios de comunicación apostados en la entrada. El juicio concluyó el pasado 31 de marzo tras 10 semanas de intensas sesiones y debates jurídicos. El duque de Sussex viajó a Londres para asistir a una de las primeras sesiones del juicio celebrado en el Tribunal Superior de la ciudad. En la declaración, afirmó que le impidieron demandar antes a la prensa: “Como miembro de la institución, la política era nunca quejarse, nunca dar explicaciones”. La defensa del grupo editorial afirmó que el círculo del príncipe era “poroso” y facilitaba a propósito noticias a las periodistas. Pero él negaba aquella afirmación porque esos textos “no eran cosas que hubiera comentado con cualquier amigo”. De ejemplo puso las conversaciones que mantuvo con su hermano, el príncipe Guillermo, sobre su madre, Diana de Gales. En su momento, la BBC informó de que el hijo pequeño del monarca denunció que un corresponsal del Mail on Sunday “aparecía en lugares donde nadie podía saber dónde estaba. Parecía un acoso total y una vigilancia constante”. “Siguen yendo a por mí. Han hecho de la vida de mi esposa un auténtico infierno, señoría. No creo que mi vida sea una veda abierta para que estas personas la comercialicen. Su afirmación de que no tengo ningún derecho a la privacidad (por ser miembro de la familia real) es repugnante”, añadió en un momento del juicio. Por su parte, Associated Newspapers Limited calificó las acusaciones de difamatorias y afirmó que sus periodistas tenían fuentes legítimas de información, incluidos los círculos sociales íntimos de los implicados. En concreto, señalaban que las historias sobre Enrique de Inglaterra se originaron a partir de contactos, oficinas de prensa u otras fuentes legítimas. Sí que declararon que se había recurrido a investigadores privados para localizar rápidamente números de teléfono o direcciones, una práctica que, según ellos, era habitual en los periódicos británicos de la época. Los responsables del Daily Mail afirmaron haber dejado de hacerlo posteriormente.Los siete demandantes fueron prestando declaración en las 10 semanas que duró el juicio. Elton John declaró que sus teléfonos fijos fueron intervenidos y acusó al Daily Mail de actuar más allá de la “decencia humana” por publicar datos médicos relacionados con el nacimiento por vientre de alquiler de su hijo Zachary; y Elizabeth Hurley recordó cómo revelaron un secreto sobre su hijo que ella pretendía que se quedara en el ámbito privado.