Un grupo de migrantes repatriados camina por la pista del Aeropuerto Internacional La Aurora de Ciudad de Guatemala tras su llegada al país. (Imagen Ilustrativa Infobae)Más de 31,700 migrantes repatriados llegaron a Guatemala entre enero y junio de 2026. La historia de Gerson muestra que, para miles de personas, volver al país implica recuperar documentos, encontrar trabajo y reconstruir la estabilidad emocional después de salir de Estados Unidos, según la Organización Internacional para las Migraciones.La presión sobre esos servicios ya venía en aumento. En 2025, el país recibió a más de 55,000 personas retornadas, una cifra que, de acuerdo con el organismo, expone la necesidad de ampliar los mecanismos de acogida y reintegración.El organismo relató este lunes la historia de Gerson, quien regresó sin saber qué encontraría al aterrizar. “Sentí esa calidez humana nada más bajar del avión”, recordó. “Había gente allí para darnos la bienvenida, diciéndonos: ‘Nos alegramos de que estéis aquí. Por favor, entrad’”.PUBLICIDADA su llegada lo trasladaron al Centro de Recepción de Poblaciones Repatriadas, donde recibió orientación sobre los documentos necesarios para reingresar al país. Después pasó al Centro de Asistencia y Reinserción, donde el Instituto Guatemalteco de Migración informa sobre programas de reintegración, oportunidades de empleo y formación.El caso de un migrante retornado retrata cómo la reintegración va más allá de conseguir ingresos, con orientación psicológica, formación en habilidades personales y asistencia práctica para reconstruir la rutina después de volver al país (Foto cortesía OIM)Durante ese proceso recibió ayuda para recuperar su documento de identidad, el currículum, el permiso de conducir y los certificados de antecedentes policiales y penales. También obtuvo transporte, un kit de asistencia básica y acompañamiento de un especialista en integración laboral para buscar empleo.La urgencia inicial fue conseguir trabajo y recuperar estabilidad en la Ciudad de Guatemala. A esa necesidad se sumó otra menos visible: volver a adaptarse a un país propio, pero percibido de otro modo después de vivir en el extranjero.PUBLICIDAD“Mientras vivía en el extranjero, seguía las noticias de Guatemala más de cerca que nunca”, explicó. “Estar lejos me hizo apreciar lo que tenía y me ayudó a darme cuenta de que aquí hay oportunidades”.Reconocer esas oportunidades no bastó. Como ocurre con otros migrantes retornados, necesitó orientación, confianza y apoyo para conectar su experiencia con vacantes concretas en el mercado laboral. A través de los servicios de reintegración recibió apoyo psicosocial y participó en talleres sobre habilidades sociales. Las sesiones abordaron autoestima, comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, gestión emocional y reconocimiento de fortalezas personales.La OIM y entidades locales describen un proceso con papeles, búsqueda laboral y talleres de competencias Gerson pasó casi dos meses de incertidumbre antes de lograr estabilidad con apoyo especializado (Foto cortesía OIM)“Al principio, no tenía ni idea de lo que eran las habilidades sociales”, dijo. “Pensaba que ‘soft’ significaba algo así como repostería o manualidades”.Luego entendió el objetivo de esa formación. “Nos enseñaron que lo que importa es quiénes somos como personas, no solo lo que sabemos”, señaló. “Se trata de trabajar bien con los demás, ser honesto, mantener la calma y apoyar a tu equipo”.PUBLICIDADDe todas esas lecciones, una fue la que más impacto tuvo en su rutina. “Me di cuenta de que la paciencia es algo que se puede aprender”, afirmó. “Siempre he esperado que todo sucediera rápidamente. Pero cuando te tomas las cosas con calma, te fijas en detalles que, de otro modo, se te pasarían por alto”.Antes de migrar, Gerson no había trabajado en instalaciones eléctricas. En Estados Unidos aprendió sobre instalaciones eléctricas residenciales, normativas técnicas y procedimientos especializados, conocimientos que luego pudo aplicar al volver a Guatemala.Por medio de la OIM entró en contacto con Fuerzas Eléctricas, Sistemas y Capacitación S.A. (FESICA), una empresa guatemalteca interesada en contratar a migrantes retornados. Esa conexión le permitió transformar la experiencia adquirida fuera del país en una ocupación formal. “Es un trabajador excelente”, afirmó Fernando García, uno de sus supervisores en la empresa. PUBLICIDAD
Más de 31,700 migrantes repatriados llegaron a Guatemala en el primer semestre de 2026 según la OIM
Tras ser repatriado, recibió ayuda para recuperar papeles, acceder a talleres de readaptación y enlazar su experiencia técnica con una vacante formal, en un proceso que también incluyó acompañamiento emocional para retomar su vida










