Se jugaban los descuentos en el estadio Azteca de la capital mexicana. La selección de Inglaterra vencía por 3-2 a los locales, pero jugaba con un futbolista menos, después de la expulsión de Jarell Quansah, a los 54’.
Los Tres Leones se aferraban desesperadamente a la victoria en el tiempo de descuento para lograr una histórica Copa del Mundo, en una actuación que ha sido aclamada como la mejor de Inglaterra en una Copa del Mundo desde 1966.
El técnico de los ingleses, el alemán Thomas Tuchel, se mostraba presionado mientras su equipo intentaba contrarrestar las oleadas de ataques de los locales en el emblemático estadio del barrio de Santa Úrsula.
Entonces, las cámaras de televisión de la transmisión oficial captaron un arrebato del histriónico seleccionador de los isleños, después de que se considerara que Jude Bellingham había cometido una falta. La decisión permitió a México iniciar rápidamente otra ofensiva de los norteamericanos, lo que provocó que Tuchel gritara y se llevara las manos a la cabeza con ira.
Nicola Hickling, analista experta y lectora de labios profesional conversó con el diario británico Daily Mail, con el cual analizó cuadro a cuadro los últimos minutos del duelo y los comentarios de Tuchel a medida que aumentaba la presión.











