Hagamos la diferenciaCuando la ley se aplica con distinta vara erosiona la confianza en las instituciones.
La toma de posesión de Walter Mazariegos como rector de la Universidad de San Carlos (Usac) no representa el final de una controversia; representa el inicio de una nueva etapa de incertidumbre institucional. El acto protocolario podrá haber concluido, pero las dudas jurídicas y éticas que rodean su reelección permanecen abiertas. La discusión trasciende a la persona. Lo verdaderamente preocupante es el precedente que deja para el Estado de derecho. Cuando una autoridad asume un cargo mientras existen cuestionamientos sobre el cumplimiento de requisitos legales, recursos constitucionales pendientes y un proceso electoral ampliamente impugnado, la confianza en las instituciones comienza a deteriorarse.
Desde la elección de 2022, diversos sectores universitarios denunciaron la exclusión de cuerpos electorales legalmente integrados, restricciones a la participación y actuaciones que, a su juicio, comprometieron la transparencia del proceso. Esas controversias nunca fueron plenamente superadas y reaparecieron durante la reciente reelección, junto con nuevos cuestionamientos relacionados con el cumplimiento de requisitos legales para asumir el cargo.






