El papa León XIV comenzó oficialmente su periodo de descanso en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, marcando la plena reactivación de una histórica tradición pontificia. El actual líder de la Iglesia Católica decidió utilizar las habitaciones privadas para su mes de vacaciones de julio. La decisión representa un quiebre definitivo con la gestión del papa Francisco, quien en 2016 transformó la residencia en un museo público. Durante una década, miles de visitantes pudieron recorrer los pasillos y conocer los secretos de la milenaria propiedad, situada a unos 25 kilómetros al sudeste de Roma. Está situada a unos 25 kilómetros al sudeste de Roma y los balcones principales tienen vistas al lago Albano Con el regreso de León XIV, el complejo debió someterse a intensas obras de remodelación durante el mes de junio, de acuerdo a las fuentes del Vaticano. La propiedad destaca por sus extensos jardines de Villa Barberini, una área verde donde los pontífice solían acudir los días martes para descansar.

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