Que no pare la música
Hay centenarios que se celebran con homenajes. Montserrat Torrent celebra el suyo dando conciertos. El 19 de julio actuará en el festival de Torroella junto a Cristina García Banegas, primero discípula y hoy amiga. Pero antes, aún le esperan otros tres conciertos. No es una excepción: el año Montserrat Torrent reúne más de 50 recitales y homenajes, muchos con ella sentada ante el teclado. Durante más de siete décadas ha ofrecido más de 1.700 conciertos, ha formado a generaciones de organistas y ha sido decisiva en la recuperación de la música ibérica para órgano y de numerosos órganos históricos. La sordera no la apartó del órgano. Aprendió otra manera de escuchar. A los cien años continúa estudiando cada madrugada y viajando de concierto en concierto. El órgano no es solo su profesión. Es el hilo conductor de toda una vida.¿Cuándo se despertó su amor por la música?
En el vientre de mi madre, Àngela Serra, discípula de Enric Granados. Tocaba el piano de un modo muy expresivo.
A los 7 años dio su primera audición en Radio Barcelona.
No me acordaba de la sonata de Mozart y vi palidecer a mi madre. No llevábamos la partitura... pero llegó el momento de tocar y me acordé.






