ExplicativoEste órgano evolucionó para resolver un reto clave y hoy cumple funciones esenciales para la supervivencia.Las lenguas evolucionaron de distintas formas según cada especie. Foto: iStockPERIODISTA06.07.2026 17:33 Actualizado: 06.07.2026 17:33
Mucho antes de que existieran mamíferos, aves o reptiles como se conocen hoy, los primeros vertebrados enfrentaron un desafío decisivo cuando comenzaron a abandonar el agua. Alimentarse en tierra dejó de ser un proceso sencillo y obligó a la evolución a desarrollar una solución que cambiaría para siempre la historia de los animales: la lengua.En el medio acuático, las presas podían ser absorbidas mediante succión gracias al movimiento del agua. Sin embargo, fuera de ese entorno, la gravedad transformó por completo las reglas. Los alimentos ya no flotaban y era necesario capturarlos, moverlos dentro de la boca y llevarlos hasta la garganta sin depender del agua. LEA TAMBIÉN El órgano que reemplazó al aguaEl biólogo evolutivo Kurt Schwenk explicó que la lengua surgió a partir de la musculatura que ya existía en los peces ancestrales para cumplir la función que antes realizaba el agua durante la alimentación. “En lugar de succionar, sacan la lengua, capturan la presa con ella y la atraen hacia la boca”, señaló.Con el paso de millones de años, ese órgano dejó de ser una estructura sencilla y comenzó a adaptarse a las necesidades de cada especie. La alimentación impulsó esa transformación y dio origen a una enorme diversidad de formas, tamaños y funciones.Cada especie desarrolló una lengua adaptada a sus necesidades. Foto:iStockEsa evolución explica por qué un mismo órgano puede ser tan diferente entre animales. Los guacamayos, por ejemplo, poseen una lengua con un hueso interno que les ayuda a manipular semillas y frutos secos con gran precisión. En cambio, las vacas cuentan con papilas especializadas para sujetar y cortar la hierba, mientras que las lenguas ásperas de los felinos facilitan desprender restos de carne y limpiar el pelaje. LEA TAMBIÉN Una herramienta que cambió con cada especieLas adaptaciones no terminaron en la alimentación. Algunas especies transformaron la lengua en un sofisticado sistema para explorar el entorno. Las cobras reales, por ejemplo, la utilizan para recoger partículas químicas del aire. Gracias a su forma bífida pueden comparar señales de ambos lados antes de enviarlas al órgano de Jacobson, ubicado en el paladar, que interpreta esa información y les permite seguir rastros con gran precisión.La lengua ha sido clave para la evolución de los animales. Foto:iStockEn los mamíferos también aparecieron características únicas. A diferencia de otros vertebrados, su lengua está formada por una compleja red de fibras musculares que se cruzan en distintas direcciones. Esa estructura le permite modificar su forma sin necesidad de huesos ni articulaciones, un mecanismo conocido como hidrostato muscular, similar al funcionamiento de la trompa de un elefante o del brazo de un pulpo.Gracias a esa capacidad, algunos animales desarrollaron habilidades sorprendentes. La jirafa, por ejemplo, utiliza su larga lengua gris azulada para envolver las ramas y arrancar las hojas con rapidez, mientras que los humanos la emplean para coordinar la masticación, formar palabras, percibir sabores y detectar la temperatura o la textura de los alimentos. LEA TAMBIÉN Además de todas esas funciones, la lengua desempeña una tarea silenciosa pero vital cada vez que una persona come. Durante la deglución empuja el alimento hacia el esófago y evita que pase a las vías respiratorias. Según el profesor Callum Ross, comprender mejor ese mecanismo también puede contribuir al tratamiento de personas con disfagia, una condición que dificulta tragar y aumenta el riesgo de asfixia o neumonía.Este órgano fue determinante en la conquista de la vida terrestre. Foto:iStockLa enorme variedad de lenguas que existe hoy en el reino animal es el resultado de un mismo proceso evolutivo iniciado hace cientos de millones de años. Lo que comenzó como una respuesta para alimentarse fuera del agua terminó convirtiéndose en una de las herramientas biológicas más especializadas y decisivas para la supervivencia sobre la tierra.Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









