El mercado laboral argentino muestra una aparente contradicción: cada vez hay más personas ocupadas, pero cada vez menos trabajan en empleos formales. Esa es la principal conclusión del nuevo informe del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CETyD) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), que advierte que la recuperación del empleo no está generando puestos de mayor calidad, sino que se explica por el crecimiento de las ocupaciones informales.
La macro se ordena, pero el empleo juega otro partido: la informalidad ya afecta a más de 9 millones de trabajadores
El trabajo sostiene que entre principios de 2025 y 2026 se perdieron 196.000 puestos asalariados formales y 46.000 ocupaciones independientes formales. En paralelo, crecieron 274.000 empleos asalariados informales y 360.000 trabajadores independientes informales, lo que elevó la tasa de informalidad laboral al 44,2% durante el primer trimestre de 2026.
Para los investigadores, la actual reconversión productiva "no está generando una transición virtuosa hacia empleos de mejor calidad". En cambio, sostienen que la pérdida de puestos registrados está siendo reemplazada por inserciones laborales más precarias, tanto entre asalariados como entre trabajadores independientes.






