NoticiaEl proceso de insolvencia del Colegio Refous Roland Jeangros S.A.S. mantiene abiertas dudas sobre la información financiera presentada.Colegio Refous Foto: Colegio Refous06.07.2026 16:05 Actualizado: 06.07.2026 16:05

La reorganización empresarial del Colegio Refous Roland Jeangros S.A.S., admitida bajo la Ley 1116 de 2006, ha puesto en el centro del debate la información financiera presentada por la institución, el alcance de las garantías de los acreedores y la viabilidad del proceso, en medio de un pasivo que supera los 63.000 millones de pesos.El proceso ha generado un debate sobre los derechos de los acreedores y las obligaciones de los deudores dentro del régimen de insolvencia empresarial en Colombia. De acuerdo con la información conocida, el pasivo del colegio supera los 63.000 millones de pesos, lo que ha incrementado el interés de las partes involucradas en la verificación de la información financiera presentada ante la Superintendencia de Sociedades.El Colegio Refous fue fundado en 1958 Foto:Instagram @colegiorefousoficialEntre los principales puntos de discusión figuran las presuntas inconsistencias detectadas en la documentación entregada por los deudores. Según los acreedores, dentro de la relación de activos presentada inicialmente aparecían inmuebles cuya titularidad no correspondería a la sociedad, además de existir observaciones por la falta de soportes que permitan verificar plenamente la información reportada.El Colegio Refous ha señalado que no registró dichos inmuebles como propios y que únicamente identificó las matrículas inmobiliarias que conforman el terreno donde funciona la institución. No obstante, el equipo jurídico que representa a algunos acreedores sostiene que esas explicaciones no despejan las observaciones formuladas por la Superintendencia de Sociedades.Desde la perspectiva de los acreedores, las aclaraciones entregadas por la administración han dado lugar a nuevos requerimientos de información y verificaciones adicionales dentro del expediente, situación que, según esa postura, prolonga el análisis de los activos y las decisiones relacionadas con el proceso de reorganización.Instalaciones del Colegio Refous. Foto:Captura Google MapsFrente a las afirmaciones de algunos directivos y personas cercanas al colegio, quienes han señalado que los acreedores pretenden afectar la operación educativa o apropiarse de los terrenos, el equipo jurídico que representa a Estructuración, una de las compañías involucradas como acreedora, sostiene que la ejecución de garantías constituye un mecanismo previsto por la ley para recuperar obligaciones incumplidas.El abogado Carlos Ramírez afirmó: "Cualquier acreedor que enfrenta un incumplimiento prolongado está facultado para acudir a las herramientas que le otorga la ley para proteger su crédito. Lo que se busca es recuperar el dinero que se prestó de buena fe, no quedarse con bienes de manera caprichosa. Ese nunca fue el objeto del negocio jurídico celebrado".Según los representantes de los acreedores, la ejecución de una garantía real corresponde a un procedimiento técnico de recuperación de cartera y no implica, por sí misma, una acción de persecución personal contra los deudores.De acuerdo con la información del proceso, el juez del concurso ha solicitado en varias oportunidades documentación adicional y aclaraciones sobre la información financiera presentada, debido a observaciones que continúan siendo objeto de revisión. Los acreedores aseguran que permanecen a la espera de una mayor claridad sobre la situación patrimonial de la sociedad.Algunos padres de familia manifestaron inquietudes luego de una reunión convocada por las directivas del Colegio Refous para explicar el estado del proceso de reorganización empresarial. Según asistentes al encuentro, la administración aseguró que la situación financiera y jurídica de la institución se encuentra bajo control, que los activos están protegidos y que la continuidad del colegio no estaría en riesgo.Sin embargo, diversas fuentes vinculadas al proceso consideran que algunas de esas afirmaciones no reflejan plenamente el estado del expediente que actualmente analiza la Superintendencia de Sociedades. Entre las preocupaciones planteadas figura la afirmación de que los terrenos estarían completamente protegidos, cuando especialistas consultados indican que la finalidad de una reorganización empresarial es facilitar la recuperación financiera mediante acuerdos con los acreedores y no blindar determinados activos frente a eventuales reclamaciones.Durante la reunión también se presentaron iniciativas relacionadas con la internacionalización del colegio, el fortalecimiento del bilingüismo y la posible implementación del Bachillerato Internacional (IB). No obstante, algunos padres consideran que la prioridad debería centrarse en recibir información verificable sobre la situación financiera de la institución y las medidas adoptadas para garantizar su estabilidad mientras avanza el proceso de reorganización. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.