Los $ 431,5 millones que Ecuador recibió como inversión extranjera directa (IED) entre enero y marzo de 2026 no solo continúa la senda de crecimiento que tuvo este rubro en 2025, sino que es la cifra más alta para un primer trimestre desde que el país se dolarizó en el año 2000. Registros históricos de la balanza de pagos del Banco Central del Ecuador (BCE) reflejan que el monto de inversión directa más cercano al resultado actual fue en el primer trimestre de 2008, con $ 425,14 millones.Asimismo, el peor primer trimestre fue el de 2010, cuando la inversión se contrajo en menos 174,89 millones de dólares.PublicidadEl arranque del 2026 representó un crecimiento del 85,7 % frente al primer trimestre de 2025 y del 285,9 % comparado con el mismo período de 2024.La mayor parte de la IED del primer semestre de 2026 se concretó en utilidades reinvertidas, con $ 246,7 millones, seguido de acciones y otras participaciones de capital por $ 138,8 millones y otro capital por $ 46 millones.Las inversiones se distribuyeron en las actividades económicas de la siguiente manera: PublicidadPublicidadComercio ($ 149,4 millones)Agricultura, silvicultura, caza y pesca ($ 101,8 millones)Industria manufacturera ($ 90,7 millones)Servicios prestados a empresas (incluye las actividades financieras y de seguros: $ 35,2 millones)Explotación de minas y canteras ($ 23,3 millones)Transporte y almacenamiento ($ 20,3 millones)Construcción ($ 10,4 millones)Electricidad, gas y agua ($ 0,4 millones)Singapur, con $ 105,1 millones, y Perú, con $ 101,6 millones, fueron los países que más aportaron con inversiones hacia Ecuador.El mejoramiento del entorno macroeconómico de Ecuador, apalancado principalmente en la caída del riesgo país, el apetito de inversionistas por mercados emergencias, el incremento de las exportaciones no petroleras y el respaldo de programas con organismos multilaterales, ha generado un ambiente favorable para atraer inversiones al generar menos riesgo.Si bien el resultado trimestral es alentador, persisten desafíos para que el ritmo de crecimiento sea vigoroso en el tiempo y, sobretodo, que capitales extranjeros frescos aterricen en sectores decisivos como hidrocarburos, minería y energía, impulsando la creación de empleo.Así lo observaron los economistas Fabián Carrillo, exviceministro de Finanzas, y Oswaldo Landázuri, analista.Carrillo señaló que la reducción significativa del riesgo país es un incentivo relevante. “A nivel de decisiones de corporaciones o de inversionistas internacionales hace sentido invertir en Ecuador porque la prima de riesgo se ha reducido”, destacó.Carrillo señaló que se deben revisar las barreras que frenan las inversiones extranjeras en el campo financiero, como el impuesto a la salida de divisas (ISD). “Es una ventana que no la hemos aprovechado, a pesar que estamos más de 25 años dolarizados”, comentó.PublicidadDurante el primer trimestre de 2026, el indicador osciló entre los 413 y 506 puntos, promediando alrededor de los 468 puntos básicos. El nivel es inferior comparado con la evolución del primer trimestre de 2025, donde el riesgo país fluctuó entre los 901 y 1.630 puntos, con un promedio aproximado de 1.254 unidades.Por la baja del riesgo país se entiende que gran parte de la inversión directa del primer semestre se concentre en utilidades reinvertidas. Con un escenario menos incierto, las empresas prefieren ocupar los recursos ganados en sus propios, ya sea con mejoras en infraestructura, equipos, entre otros, o a través de operaciones contables, en lugar de sacar el dinero del país, añadió Landázuri.El reto es atraer nuevos capitales que dinamicen la economía y se vea reflejado en el día a día de las personas, advirtió el analista, porque Ecuador todavía está rezagado en comparación con sus vecinos Colombia y Perú, que en el primer semestre de este año recibieron $ 3.794 millones y alrededor de $ 4.000 millones, respectivamente.“Por el tamaño de su economía, Ecuador debería recibir 3 o 4 veces más inversiones de lo que ingresa. Si bien el saldo trimestral es una mejoría, todavía demuestra todos los temas estructurales que faltan resolverse en el país”, reflexionó Landázuri.En criterio de los expertos consultados, Ecuador debe activar el imán de inversión extranjera directa mediante reformas transversales en materia laboral, estabilidad jurídica y normativa, resolver la crisis del sistema de seguridad social, implementación de mecanismos adecuados para la resolución de controversias, tratados bilaterales para proteger las decisiones de inversión, contar con un sistema de justicia eficaz y confiable, garantizar la seguridad energética, entre otros temas. (I)