Entrevista no vistaEs uno de los actores m�s consolidados del panorama audiovisual espa�ol. Triunfa con la tercera temporada de 'El Inmortal' (Movistar Plus), donde interpreta al l�der de los Miami, una banda de narcos que se asent� en el Madrid de los 90Alejandro Garc�aActualizado Lunes,
julio
22:15Para interpretar a Jos� Antonio en 'El Inmortal', �se document� sobre los Miami en el Madrid de los 90?S�, s�, por supuesto. Para cualquier personaje siempre indago en la profesi�n, en toda la informaci�n que se pueda tener. Investigu� sobre los Miami, pero sobre todo me centr� en c�mo era esa Espa�a de los 90 que, por otro lado, te hace entender c�mo es la de hoy.�Hubo algo que le sorprendiera especialmente de esa �poca o de los c�digos que ten�an aquellos personajes?Pues f�jate, por sorprendente que parezca, porque era una �poca muy desnaturalizada, pero a la vez muy libre. Pero la gran conclusi�n que sacas hablando con mucha gente que vivi� esa �poca es que se ha perdido el significado de cumplir con la palabra. Obviamente, hay de todo y siempre hab�a gente que faltaba a su palabra y que traicionaba. Pero pese a que se hac�an barbaridades, hab�a mucho m�s sentido de la palabra, de la lealtad y del honor que ahora.La serie habla sobre el narcotr�fico en nuestro pa�s. Ahora tambi�n hay muchas noticias sobre este tema, las mafias... �Est� al d�a de ello?En Espa�a no creo que lleguemos a los l�mites de M�xico, que desgraciadamente nos dan mil vueltas. Pero bueno, es que yo creo que todo el rato ha habido de todo. Lo �nico que ha cambiado principalmente es la sobreinformaci�n que tenemos. Se le pica la rueda a un pol�tico o a alguien famoso y te enteras a los cinco minutos. Hace 15a�os no hab�a una poblaci�n con un m�vil en la mano que sacaba fotos y las pod�a poner en la red social y luego peri�dicos que con total impunidad lo convert�an en noticia y muchas veces hasta sin comprobar la informaci�n.�Entonces cree que hay demasiada informaci�n?El principal problema ahora yo creo que tiene que ver con la sobreinformaci�n, m�s que con la oscuridad que nos rodea, que efectivamente no es que estemos en el mejor momento en el planeta Tierra, pero tambi�n es verdad que toda la informaci�n que nos llega al final es por los medios de prensa. Entonces digamos que es la pescadilla que se muerde la cola. S� que no pinta muy bien lo que sale en las noticias, pero la sobreinformaci�n que hay tampoco invita a ser optimista. Entonces yo reduzco y filtro mucho la lectura de prensa de un tiempo a esta parte por mi propia salud. S� me gusta estar informado y saber lo que ocurre, saber en qu� mundo vivo, pero ahora por salud me cuido mucho m�s con lo que leo.Pese al narcotr�fico, �Espa�a es a�n un pa�s seguro?Cualquier actor de Centroam�rica con el que he hablado, que ha visto la serie, me viene a decir que esto no es nada. O sea, afortunadamente t� puedes recorrerte Madrid de esquina a esquina a las tres de la ma�ana y sentirte seguro. Si los comparas con otros, por ejemplo si vas por la Plaza Garibaldi en M�xico y son las doce de la noche. No creo que nadie te permita hacer ese paseo.Una de las lecturas de la serie son las segundas oportunidades. �Hay paz para los malvados?Mi personaje m�s que buscar una segunda oportunidad lo que hace es brindarle un padre a su hija. Por la �nica persona por la que ha sentido una empat�a real y una necesidad de cambiar es por su hija. Todos tenemos la opci�n de reconocernos, de observar c�mo somos y de cambiar, por lo menos, lo posible. Yo creo en las segundas oportunidades y creo en el perd�n, absolutamente. Al igual que creo en el cambio tambi�n acepto que hay gente que por lo que sea, por una infancia demasiado peliaguda, dura o complicada, o porque no tiene esas herramientas o no las ha querido tener, no cambiar�. Pero s� creo que hay que dar oportunidad a que la gente cambie, por supuesto.La serie aborda tambi�n la corrupci�n policial. �Nos hemos acostumbrado a ella?Yo he tenido que hacer un trabajo para retomar y recordar la sensibilidad. La sobreinformaci�n y la sobreexposici�n nos ha anestesiado un poco a todos y que, en mi caso, de m� depende que me siga tocando lo que leo, lo que veo y lo que siento en mi d�a a d�a. Y al final es volver a observar el detalle, quedarte con lo peque�o, volver a ser consciente de que somos seres vivos, que sentimos y que duele, que no todo vale, ni mucho menos.�Es m�s feliz sin redes sociales?Era una necesidad importante para m�. Me pierdo cosas porque no tengo redes sociales pero estoy muy tranquilo de perd�rmelas. Ya me las perd�a antes y no pasaba nada. Lo raro es cuando alguien te cuenta algo que le ha pasado a un compa�ero o a un familiar y te dice que se ha enterado por las redes sociales. Es extra�o pero es la �poca que nos ha tocado vivir.Cristina Rota ha publicado sus memorias y usted se form� con ella.Recuerdo esa �poca de forma especial, fue muy bonita. Imag�nate, era un chaval de 17 a�os que llegaba a Madrid. A�n conservo a mucha gente de esa etapa como a Ra�l Ar�valo.�Qu� es lo m�s importante que ha aprendido en todo este tiempo?A aceptar la vida y que el amor est� por encima de todo.�Le ha ayudado la profesi�n a superar momentos duros?Bueno, eso forma parte de mi vida personal.







