�Es mejor estar all� que aqu�, pero cuando no queda m�s remedio...�.�All�� es Pamplona y su plaza del Ayuntamiento donde no hay un mil�metro de espacio. �Aqu�� es la parroquia de San Ferm�n de los Navarros, en el n�mero 10 de la calle Eduardo Dato, donde cada 6 de julio desfilan con fervor un pu�ado de fieles y uniformados sanfermineros. Nadie se acuerda de ese �all��, cuna de buena parte de los presentes �aqu��, cuando se empiezan a descorchar las m�s de 80 botellas de clarete navarro al punto de nieve. Ni cuando los 100 kilos de chistorra de la villa de Arbizu comienzan a bailar sobre los fogones del patio de la parroquia.�Esta fiesta est� muy asentada y la gente del barrio participa much�simo. Cada vez viene m�s extranjeros y muchos influencers vienen aqu� a grabar. Madrid tambi�n tiene ganas de fiesta�, sostiene Marta Fern�ndez Mun�rriz, presidenta de la Asociaci�n Cultural de Navarra, mientras resuenan las jotas y los acordes de las pe�as que recorren las calles de Pamplona e irrumpen por sorpresa en alguna de las calles del casco hist�rico.No son ni 11.30 horas cuando los primeros feligreses toman asiento en los bancos de la iglesia. La bendici�n de los pa�uelicos es el primer pelda�o hacia el despegue de la fiesta grande. �La gente no es tonta: prefiere el vino al agua�, bromea el pamplonica Joaqu�n Jim�nez, M�chel, que durante 14 a�os fue secretario de la Junta de los Navarros. Ahora, por su formaci�n como periodista, hace las veces de jefe de prensa. �Esta fiesta la organizamos los navarros para navarros, pero est� abierta a todo Madrid y a todo el mundo. Lo hacemos con un cari�o tremendo y, tambi�n, con un poco de morri�a�, reconoce, al tiempo que explica ese particular ritual previo de los pa�uelos rojos, que el padre �ngel bendice antes de que el chupinazo tome el cielo de la capital. Comenz� a hacerse hace tres a�os y ya ha echado ra�ces. Tanto que ha llegado a o�dos de Pamplona y podr�a seguir sus pasos.Bendici�n de los pa�uelos en la iglesia.JAVIER BARBANCHOMientras se agolpan los asistentes en el jard�n, hay quien mira al cielo y se acuerda de Jos� Mar�a Aguado, quien durante 13 a�os fue protagonista por lanzar el c�lebre cohete. �El primer a�o de los Sanfermines en Madrid eran todo personas con traje y algo de status. El �nico que iba vestido de pamplonica fui yo. A partir de entonces, la gente opt� por vestirse de blanco y con pa�uelos rojos�, recordaba hace un par de a�os el propio Aguado en estas mismas p�ginas. Su vida se apag� el pasado invierno, pero �l es parte de ese San Ferm�n que bulle cada verano en el coraz�n del distrito de Chamber�."Aqu� hacemos un poco de patria"��Navarros! �Madrile�os! �Resto de espa�oles que ven�s de toda la patria! �Todos los extranjeros que ven�s! �Viva San Ferm�n! �Viva el Rey nuestro prefecto! �Viva Navarra! �Viva Espa�a!�, proclama Amalio de Marichalar, viceprefecto de la Real Congregaci�n de San Ferm�n de los Navarros -fundada all� por 1684- desde el balc�n donde, a las 12.00 del mediod�a, despegaron los tres cohetes en honor al santo. �Antes lanz�bamos m�s, pero parece ser que el Ayuntamiento no estaba muy conforme con que fuera una traca�, subraya Joaqu�n Jim�nez. Es el pulso firme de Carlos O�ate el que asume la operaci�n, como tantas veces lo hizo Jos� Mar�a Aguado. �Para tirar el chupinazo, lo �nico que hace falta es no estar nervioso. Lo puede lanzar cualquiera. S�lo hay que sujetarlo y tener templanza�, pronunciaba aquel.Durante a�os, esa ceremonia se celebraba en la misma puerta principal de la parroquia, pero un peque�o susto pirot�cnico oblig� a trasladar la cuesti�n hasta uno de los balcones. Y rescatan del ba�l una an�cdota sobre ese momento que, casi siempre, se solapa con el de Pamplona. Casi siempre, porque ocurri� en 2013 que unos incidentes retrasaron el chupinazo navarro. �De aqu� salieron las fotos que la agencia Reuters distribuy� al mundo entero. Dieron nuestro chupinazo como si hubiera sido el de Pamplona�, presumen.Un se�or sirve claretes durante el evento.JAVIER BARBANCHOSonr�e el padre �ngel, �madrile�o por los cuatro costados�, y de Prosperidad, que aterriz� en la parroquia hace unos meses desde la Colegiata de San Isidro. �Me imaginaba mucha gente, pero no me esperaba ver la iglesia tan llena�.Mientras vuelan los vasos de clarete y la chistorra, Dori, con su 'pa�uelico' con el nombre de su Villatuerta natal, sonr�e. "Esto es la monda. He tra�do un mont�n de amigos que faltaban por venir", dice. Dori es tambi�n voluntaria de la fundaci�n Madre Coraje y tiene un recado: "En Madrid hay gente maravillosa, pero estoy muy enfadada con el alcalde por c�mo se est� tratando a las personas sin hogar".Aguarda bajo el sol Manuel Lozano, extreme�o de nacimiento y navarro de adopci�n por cosas del amor, que luce orgulloso su boina de requet�. �Me gusta que se mantengan tradiciones sanas y, sobre todo, el sentimiento de espa�olidad que tiene la mayor�a de los navarros�, admite. �Vengo todos los a�os porque estas fiestas tambi�n se acaban sintiendo como propias�, reconoce.La Fiesta -con may�scula- se prolongar� hasta este 7 de julio. �No queremos hacerles sombra�, vacila alguien. �Aqu� hacemos un poco de patria. Hemos conseguido que esta tradici�n eche ra�ces�, zanjan desde ese n�mero 10 de Eduardo Dato que late como si fuera Pamplona.
Madrid tambi�n presume de chupinazo (y 100 kilos de chistorra) por San Ferm�n en el coraz�n de Chamber�: "Una vez se public� una foto del nuestro pensando que era Pamplona"
«Es mejor estar all� que aqu�, pero cuando no queda m�s remedio...». «All�» es Pamplona y su plaza del Ayuntamiento donde no hay un mil�metro de...










