Hacia 1976, la carrera del actor Sylvester Stallone no era precisamente la más luminosa. Por la parálisis facial que posee -generada accidentalmente por un fórceps al nacer- los estudios no lo contrataban, y tuvo que resignarse a papeles menores, como en Bananas, de Woody Allen, hacer roles en películas pornográficas. Pero él aún creía que podía llegar a lo más alto, audicionó para los papeles de Carlo Rizzi y Paulie Gatto de la exitosa cinta El Padrino, sin quedar seleccionado. Había que mover el peral, seguir dando vueltas sobre lo mismo no le traería réditos, hasta que Stallone dio con la idea. En la noche del 24 de marzo de 1975, Stallone vio la pelea entre Muhammad Ali vs. Chuck Wepner. Ahí tuvo la idea, y luego de tres frenéticos días, completó el primer borrador de Rocky.Con su idea bajo el brazo, golpeó las puertas de varios estudios y su condición era una e innegociable: él mismo interpretaría a Rocky Balboa. El sufrido héroe de la película. Así lo recordó en una entrevista de 1977 con la BBC. “En ese momento sentía que el cine, al menos las películas que venía viendo, estaba en su punto más bajo. Todo era antisocial, anticristo, antigobierno, anti-todo, y no había nadie a quien apoyar. Y también siento que las películas son muy cíclicas, así que quería volver al ciclo de las películas de los años 40 y 50, donde la gente dice: ‘Vaya, cómo extraño las buenas películas de antes’. Sin embargo, Hollywood no ha hecho caso y no ha hecho películas de ese tipo tradicional donde la moralidad estaba al frente. Así que aproveché la oportunidad para escribir esta película en particular, por supuesto, siendo algo egoísta porque me tenía en mente a mí mismo para el papel. Pero esa fue la motivación principal”.“Yo era principalmente lo que se conoce como ‘ambiente’, siempre en el fondo, o el tipo que hacía de borracho al que pisaban en la alcantarilla y otros papeles lamentables. Pero sentía que, cielos, si iba a hundirme, al menos en la oscuridad profesional, quería tener al menos la oportunidad de decirme a mí mismo: “Bueno, lo intentaste, diste lo mejor de ti y no lo lograste”. Así que eso, supongo que se podría decir, es lo que me incitó a escribir el guion, porque no era algo a lo que le hubiera dado muchas vueltas".Stallone hizo las cosas de la única manera que sabe hacerlas quien está en la delgada línea entre la ilusión y la desesperación. Insistiendo. Insistiendo. Machacando. Jodiendo. Así lo comentó en la citada entrevista: “Normalmente es el viejo síndrome de golpear las ventanas, fastidiarlos, pegar mi cara a la puerta, tocar la bocina en su entrada; en otras palabras, convertirme en un verdadero dolor de cabeza. Y poco a poco empezaron a ver: ‘Bueno, tal vez tenga algo’”. En esa misma entrevista Stallone comentó que él no fue la única opción para encarnar a Rocky Balboa, a pesar de que esa no era la idea original. “Primero se lo mostraron a James Caan, Jimmy Caan, y luego a Burt Reynolds, a Ryan O’Neal, a Gene Hackman y a Robert Redford. Se lo mostraron a toda esta gente, pero yo seguía diciendo: ‘Yo trabajo mucho más barato, mucho más duro y por mucho más tiempo’. Y también, creo que se dejaron llevar un poco por el espíritu pionero del proyecto. No iba a ser... es una película pequeña. Se hizo con una décima o decimoquinta parte de lo que costaría, por decir, una película de James Bond o de La Pantera Rosa. Costó alrededor de un millón de dólares, de hecho. Bueno, salió por 960,000 dólares, que es lo que cuesta un buen comercial de pasta de dientes en los Estados Unidos, de verdad. Así que no tenían tanto que perder”.Fue la productora Chartoff-Winkler Productions quien decidió jugársela y en 1976 estrenó Rocky, con John G. Avildsen en la dirección. La cinta en que el célebre Rocky Balboa, un boxeador amateur cuya vida no parece ir a algún lado tiene la oportunidad de su vida al disputar el título mundial de boxeo ante el campeón Apollo Creed (Carl Weathers). Stallone reconoció que en Rocky hay algo de autoficción, del boxeador desconocido que busca su gran chance. En su caso, el actor y guionista que tenía el hambre de comerse el mundo. “Lo que pasa es que tomé mi situación particular —que no es única, es la de todo artista o cualquier hombre o mujer que alguna vez ha querido hacer algo y no ha podido hacerlo por la incapacidad de conseguir una oportunidad. La oportunidad nunca ha llamado a su puerta, por ejemplo. Así que me dije: ‘Cielos, si pudiera tomar mi situación como actor y ponerla en un verdadero desfavorecido, muy físico, siendo este un boxeador, y contar mi historia’. Como que yo no podía conseguir un agente, y él no podía conseguir un mánager. Yo no tenía amor en mi vida en ese momento, él tampoco, y así sucesivamente. Así es como surgió eso".Con una banda sonora enganchadora y recordable compuesta por el estadounidense Bill Conti, la famosa Gonna Fly Now, Rocky fue todo un éxito. Recaudó más de 117 millones de dólares solo en Estados Unidos, ganó tres premios Óscar (mejor película, mejor director y mejor montaje), y el mismo Stallone fue nominado al Mejor Actor. Y lo más importante: Rocky entró de lleno a la memoriabilia pop, acaso el triunfo más resonante que puede obtener un filme.