La Selección Mexicana vio terminar su sueño en el Mundial 2026 luego de caer 3-2 frente a Inglaterra en un partido que mantuvo la emoción hasta el último instante. Más allá del resultado, las imágenes de los futbolistas rompiendo en llanto se convirtieron en el símbolo de una eliminación que dejó devastado a todo un país.El adiós del Tricolor en el Estadio Ciudad de México no solo significó el final de su participación en la Copa del Mundo, sino también uno de los episodios más dolorosos que ha vivido el futbol mexicano en los últimos años, con una afición que jamás dejó de creer en la remontada.AP Photo/Natacha Pisarenko:Natacha PisarenkoLa noche del domingo 5 de julio quedó marcada como una de las más difíciles para la Selección Mexicana. Enfrente apareció una poderosa Inglaterra, liderada por Jude Bellingham, que tomó ventaja desde los primeros minutos y obligó al conjunto nacional a remar contracorriente durante prácticamente todo el encuentro.Aunque el marcador llegó a colocarse 2-0 en favor de los europeos, el equipo mexicano respondió con personalidad y mostró una versión competitiva que mantuvo con vida la ilusión de miles de aficionados presentes en el inmueble. El ambiente nunca dejó de empujar al equipo y las tribunas respaldaron al Tricolor hasta el silbatazo final.La reacción llegó gracias a Julián Quiñones, quien volvió a aparecer en el momento de mayor presión para marcar su cuarto tanto del torneo. El delantero acercó a México en el marcador y, además, escribió su nombre entre los máximos goleadores mexicanos en la historia de las Copas del Mundo, alimentando la esperanza de una remontada histórica.Julián Quiñones es de los futbolistas más queridos por la afición / Foto: Luis Camacho-EL UNIVERSALSin embargo, cuando el impulso parecía cambiar de lado, una jugada dentro del área terminó en penal para Inglaterra. Harry Kane no desaprovechó la oportunidad y firmó el 3-1, un golpe que parecía definitivo para las aspiraciones del conjunto nacional.[Publicidad]México volvió a responder. Un penal sobre Brian Gutiérrez permitió que Raúl Jiménez descontara nuevamente para colocar el 3-2 y devolver la emoción a un estadio completamente entregado. Durante los últimos minutos, el Tricolor buscó con insistencia el empate, pero el gol nunca llegó.Raúl Jiménez celebra su gol ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México. FOTO: IMAGO7Tras el silbatazo final, la tristeza invadió de inmediato el terreno de juego y el banquillo mexicano. Las cámaras captaron escenas que rápidamente se volvieron virales y reflejaron el duro impacto que significó quedar fuera del Mundial 2026.Uno de los momentos más conmovedores fue protagonizado por Guillermo Ochoa, quien no logró contener el llanto. El histórico guardameta permaneció varios minutos con el rostro cubierto mientras intentaba asimilar el final de una nueva aventura mundialista.[Publicidad]La emoción también desbordó a la nueva generación del futbol mexicano. Gilberto Mora, con apenas 17 años, terminó completamente desconsolado sobre la cancha del Estadio Ciudad de México. El joven futbolista observó durante algunos instantes las gradas repletas antes de romper en llanto, siendo consolado por compañeros como Erik Lira.Otro de los rostros que reflejaron la frustración fue Armando "La Hormiga" González, considerado una de las grandes promesas del ataque nacional. El delantero tampoco pudo ocultar la tristeza por una eliminación que puso fin al sueño mundialista.El dolor no distinguió experiencia ni protagonismo dentro del plantel. Julián Quiñones, quien fue uno de los futbolistas más destacados de México durante el torneo gracias a sus goles, abandonó la cancha entre lágrimas después de haber luchado hasta el último minuto.[Publicidad]La misma escena se repitió con Edson Álvarez, quien caminó por el campo con el rostro cubierto mientras procesaba una derrota que quedará marcada en la historia reciente del combinado nacional.Por su parte, Raúl Jiménez, autor del último gol mexicano en el encuentro, también terminó visiblemente afectado, consciente de que el esfuerzo realizado no fue suficiente para mantener con vida la ilusión mundialista. A su lado, Álvaro Fidalgo tampoco pudo contener las lágrimas tras consumarse la eliminación.