Después del silbatazo final, el silencio de los 80 mil aficionados que llenaron el Estadio Azteca sonaba casi tan fuerte como el dolor de todo un país. México terminó su Mundial en casa con una derrota ante Inglaterra, el millonario gigante que llegó a la Ciudad de México con muchos argumentos futbolísticos, pero, también, con el temor de enfrentar a un equipo verde inspirado y con el ruidoso respaldo de su afición.

A pesar de que las apuestas se emparejaron en las horas previas al juego, los 90 minutos mostraron la superioridad de los ingleses, que se llevaron la victoria por 3-2.

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A continuación, tres pecados que cometió la selección mexicana.

En los primeros cuatro juegos, México cumplió con un Mundial perfecto a la defensiva. Mantuvo su portería sin gol contra Sudáfrica, Corea del Sur, Chequia y Ecuador. Además de los primeros momentos contra Inglaterra.