Un vecino del balneario El Cóndor, en la provincia de Río Negro, vivió una experiencia sumamente preocupante al detectar la presencia de un ejemplar de lobo marino visiblemente herido sobre la costanera local. El hallazgo llamó rápidamente la atención de una gran cantidad de familias que paseaban por esa villa marítimal, ya que el buen clima reinante había convocado a numerosos visitantes que recorrían la zona baja de la costanera viedmense. La aparición del animal lastimado encendió las alarmas y motivó un rápido llamado a las autoridades policiales locales.
El espécimen fue visto descansando de manera precaria muy cerca de las instalaciones de la Oficina de Turismo local y, ante el aviso urgente los guarda-ambientales de la provincia se desplazaron de inmediato hacia el sector costero y comenzaron a evaluar el tipo de lesiones que afectaban al mamífero desorientado.
Lobo marino: presencia inesperada
La principal hipótesis médica apuntaba a que las heridas podrían haber sido provocadas por mordeduras de perros, por lo que el personal de seguridad procedió a delimitar de forma provisoria el perímetro para asegurar el área crítica, con el objetivo de evitar que el constante flujo de curiosos generara cuadros severos de estrés en el animal. El perímetro vallado se mantendrá vigente mientras los inspectores biológicos dictaminen los pasos a seguir sanitariamente.









