Un grupo de vecinos que paseaba por la costanera de la localidad de Quilmes, ubicada al sur del Gran Buenos Aires, detectó un comportamiento extraño en el agua del Río de la Plata. A los pocos minutos confirmaron que se trataba nada menos que de un lobo marino quien nadaba con llamativa parsimonia a muy corta distancia de la defensa costera. Así, la inédita postal transformó la ribera en un improvisado y maravilloso centro de observación de la naturaleza.
El avistamiento que tuvo lugar puntualmente frente al flamante Parque Municipal costero captó la atención de decenas de curiosos quienes, rápidamente, con sus teléfonos celulares registraron los movimientos del mamífero explorando la orilla del mencionado río. Así, en cuestión de pocos minutos las fotos y los videos caseros inundaron las plataformas digitales locales cosechando réplicas y comentarios inmediatos. Los usuarios expresaban fascinación, pero también cautela respecto del estado sanitario del animal. Las autoridades locales monitorearon el perímetro de costa para evitar que se generaran disturbios.
Lobo marino: sorpresa y desconcierto en la ribera quilmeña
Expertos en fauna marina explicaron las causas que posibilitan estos incidentes poco frecuentes. Los mamíferos suelen adentrarse en el estuario persiguiendo cardúmenes para lograr alimentarse de ellos, en tanto que el fuerte descenso de las temperaturas invernales también estimula sus desplazamientos fuera del mar. Suelen provenir de colonias reproductivas ubicadas principalmente en las costas de la vecina República Oriental del Uruguay. La sudestada y las corrientes cíclicas actúan como vehículos empujando a los individuos hacia canales interiores.













