NoticiaExpertos explican cómo prevenir y tratar esta enfermedad respiratoria crónica que afecta la calidad de vida y cuyo diagnóstico temprano es clave.Es una enfermedad pulmonar progresiva que, con el tiempo, hace que sea difícil respirar. Foto: iStock06.07.2026 10:03 Actualizado: 06.07.2026 10:03

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una afección respiratoria progresiva que afecta la capacidad de los pulmones para movilizar el aire y que, aunque no tiene cura, puede controlarse si se detecta a tiempo.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la cuarta causa de muerte en el mundo y, solo en 2021, provocó alrededor de 3,5 millones de fallecimientos, equivalentes al 5 % de todas las muertes registradas a nivel global. La entidad advierte además que cerca del 90 % de las muertes por EPOC en personas menores de 70 años ocurren en países de ingresos bajos y medianos. La enfermedad también figura como la octava causa de pérdida de salud en el mundo, medida a través de los años de vida ajustados por discapacidad. LEA TAMBIÉN En cuanto a los factores de riesgo, la OMS señala que el tabaquismo es responsable de más del 70 % de los casos en los países de ingresos altos, mientras que en los países de ingresos medianos y bajos representa entre el 30 % y el 40 % de los casos, donde la contaminación del aire en espacios cerrados como la cocina con leña por varios años, también constituye un importante factor de riesgo. De acuerdo con especialistas consultados por Grupo Amarey - empresa latinoamericana con más de 40 años de experiencia en soluciones y tecnologías para el sector salud -, la prevención, el diagnóstico oportuno y un tratamiento personalizado son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes.Según explicó a EL TIEMPO, Jonathan Camilo Ramírez Cruz, médico, magíster en Inmunología y especialista en Farmacología Clínica de Grupo Amarey, la EPOC se produce principalmente por la exposición prolongada a agentes que dañan los pulmones, siendo el tabaquismo la causa más frecuente.“Es una enfermedad pulmonar obstructiva crónica que puede generar destrucción de la pared alveolar o inflamación de los bronquios. Es una enfermedad evolutiva que no tiene cura, pero sí puede controlarse para evitar que avance”, señaló el experto.Según el experto la enfermedad se presenta principalmente en dos formas: el enfisema, que afecta los alvéolos pulmonares, y la bronquitis crónica, caracterizada por la inflamación persistente de los bronquios. Los síntomas más comunes incluyen dificultad para respirar, sensación de ahogo, tos persistente con o sin flema y disminución de la oxigenación en la sangre.Cómo reducir la aparición de la enfermedadEl especialista hace énfasis en que evitar los factores de riesgo es la medida más efectiva para reducir la aparición de la enfermedad. En entrevista a EL TIEMPO, Catalina Londoño Rojas, fisioterapeuta respiratoria de Grupo Amarey, destacó que las principales recomendaciones incluyen no fumar, evitar la exposición al humo de segunda mano, reducir el uso de leña o carbón para cocinar y utilizar elementos de protección adecuados en ambientes laborales con polvo o sustancias contaminantes.“El primer y más importante factor de prevención es no fumar. También es fundamental evitar la exposición al humo de otras personas y protegerse adecuadamente en trabajos con polvos industriales”, afirmó. La especialista agregó que las vacunas también desempeñan un papel clave, especialmente en pacientes que ya han sido diagnosticados con EPOC, ya que ayudan a disminuir el riesgo de infecciones respiratorias que pueden agravar la enfermedad.Ramírez Cruz explicó que la EPOC no solo compromete la función respiratoria. También puede afectar el sistema cardiovascular, la salud mental y la calidad de vida en general. “Un paciente con EPOC es mucho más que un pulmón. Son personas que pueden tener problemas cardiovasculares, trastornos del sueño, ansiedad o depresión debido a las limitaciones que genera la enfermedad”, indicó. LEA TAMBIÉN Por esta razón, el manejo integral suele requerir la participación de distintos profesionales de la salud. Además de los broncodilatadores utilizados para aliviar los síntomas, los tratamientos actuales buscan controlar los procesos inflamatorios que favorecen las crisis respiratorias o exacerbaciones, consideradas una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en estos pacientes. El uso recurrente del inhalador de triple terapia cerrada con partícula extrafina constituye un pilar imprescindible para el control de la enfermedad, la reducción de la progresión de la enfermedad y la mejora de la calidad de vida, pues a través de su partícula pequeña, logra llegar a la totalidad el árbol bronquial, incluyendo en donde se encuentra el mayor problema: la vía aérea pequeña.Los expertos recomiendan consultar al médico cuando aparezcan síntomas persistentes como falta de aire durante actividades cotidianas, tos crónica por más de dos o tres meses, producción frecuente de flema, silbidos en el pecho, cansancio constante o infecciones respiratorias recurrentes.Londoño explicó que una señal importante es cuando una persona empieza a tener dificultades para realizar actividades que antes hacía sin problema, como caminar varias cuadras, subir escaleras o realizar tareas domésticas. “La falta de aire en actividades de la vida diaria es una señal de alerta que merece evaluación médica”, señaló. Uno de los aspectos que está transformando el tratamiento de la EPOC es la medicina de precisión. Este enfoque permite identificar características específicas de cada paciente para personalizar las terapias.Según Ramírez Cruz, además de pruebas como la espirometría, actualmente se utilizan biomarcadores e indicadores de inflamación que ayudan a comprender mejor el tipo de enfermedad que presenta cada persona.“Conocer qué tipo de inflamación tiene el paciente permite seleccionar tratamientos más personalizados y efectivos, incluyendo terapias inhaladas avanzadas y, en algunos casos, medicamentos biológicos”, explicó.Por su parte, Londoño destacó que la identificación temprana de la severidad de la enfermedad permite iniciar tratamientos inhalatorios adecuados desde las primeras etapas, mejorando el pronóstico y reduciendo el riesgo de complicaciones y la importancia del uso correcto de los inhaladores que finalmente representará mantener la independencia del paciente.Para los especialistas de Grupo Amarey, el mensaje principal es claro: reconocer los síntomas, evitar los factores de riesgo y acudir oportunamente a los servicios de salud y usar adecuadamente la terapia inhalada a través de triples terapias cerradas de partícula extrafina puede marcar la diferencia en la evolución de una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de discapacidad y mortalidad respiratoria en el mundo.Samuel Amisadai Rosales Rosales - PARA EL TIEMPO Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.