Algunas situaciones, compromisos, personas e, incluso, uno mismo podría superar los límites personales, causar agotamiento emocional, faltar al respeto y dejar en segundo plano las necesidades personales.

Los psicólogos afirman que es importante establecer límites con familiares, amistades, parejas, compañeros de trabajo o en cualquier entorno donde se sienta que las necesidades propias están siendo ignoradas o sobrepasadas.

“Poner límites es comunicar de manera clara y respetuosa lo que estamos dispuestos a aceptar y lo que no en nuestra vida diaria. Los límites son una forma de autocuidado, porque protegen nuestro bienestar emocional, físico y mental. Desde la psicología, se dice que no se trata de alejar a las personas, sino de construir relaciones más sanas y equilibradas”, afirma la psicóloga Nancy Gálvez, de Psicosalud NG.

Para el psicólogo Juan Chivalán, cuando se habla del concepto de poner límites, se habla de una “ley simbólica”.

“No hablamos de castigo ni de control, sino de las normas culturales que sirven para ordenar al ser humano y permiten convivir y relacionarse con los demás”, explica.