Tres jueces del Tribunal de Apelación de París dictarán mañana martes una sentencia que será determinante para el futuro político inmediato de Marine Le Pen. Francia aguarda expectante el fallo judicial del que dependerá si la líder de la extrema derecha, que cumplirá 58 años en agosto, puede presentarse de nuevo al Elíseo -por cuarta vez- en las elecciones de la próxima primavera o debe ceder el paso a su joven delfín, Jordan Bardella.El viejo caso del fraude al Parlamento Europeo -por la contratación de asistentes, durante años, que en realidad trabajaban para el partido en París- amenaza a Le Pen con la inelegibilidad. De hecho, ya fue condenada en marzo del año pasado a cuatro años de cárcel -dos de ellos firmes- y cinco de prohibición de concurrir a elecciones. Si el Tribunal de Apelación confirma esta segunda pena, o la deja en más de dos años, la dirigente del Reagrupamiento Nacional (RN, antes Frente Nacional), no podrá presentarse, aunque haya un recurso al Tribunal de Casación (equivalente al Supremo español). Le Pen tampoco está dispuesta a hacer campaña, por considerarlo humillante, si debe llevar brazalete o tobillera electrónicos.Anticipándose a un fallo condenatorio, el RN lleva mucho tiempo promocionando la figura de Bardella, eurodiputado, que cumplirá 31 años en septiembre y es ya presidente del partido. aunque tutelado de cerca por Le Pen, desde el 2021. Sus virtudes mediáticas son evidentes, si bien le falta experiencia de gestión y jamás ha trabajado fuera del ámbito político.El sábado pasado, para mostrar unidad y elevar la moral de las tropas, el RN celebró una fiesta campestre en uno de sus feudos del norte, Liévin, en el departamento del Paso de Calais. Le Pen expresó su pleno apoyo a Bardella en el caso de tener que asumir la responsabilidad de representar al partido. Dijo que le daría respaldo “con una gran energía, una gran convicción y una gran confianza”. “No nos desanimaremos jamás, lucharemos siempre, iremos hasta el final, hasta la victoria”, enfatizó la hija de Jean-Marie Le Pen, el fundador de la saga y gran patriarca de la extrema derecha francesa. El tono, sin embargo, delataba un cierto derrotismo.Nadie duda de que Le Pen, incluso si es condenada, tendría un papel político decisivo, una enorme influencia, si el partido ganara las presidenciales. Jurídicamente sería posible que Bardella la nombrara primera ministra, pues la pena no es de inhabilitación para ocupar cargos públicos sino solo de inelegibilidad. Sería, en cualquier caso, una situación muy singular.En el RN siempre se han creído víctimas de un ensañamiento judicial por razones políticas, de que les han puesto un listón moral más alto que a otros. Una nueva condena a Le Pen que le cierre el camino al Elíseo sería interpretado por el el RN y sus simpatizantes como una injerencia en el proceso democrático y otra muestra del viejo sistema de poder que se resiste al avance del partido.Marine Le Pen ha logrado moderar en gran medida el partido que creó su padre, un movimiento al que se incorporaron en su día nostálgicos del régimen de Vichy y personajes de tinte neofascista y antisemita. Hoy en día la frontera entre el RN y la derecha tradicional es bastante tenue en ámbitos como la inmigración, aunque sigue habiendo diferencias notables en la política económica. El RN cosecha muchos votos entre las clases populares que antaño apoyaban a la izquierda, y eso explica la ambigüedad en temas económicos y la prevención que suscita entre el empresariado.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)
Expectación en Francia ante la sentencia que decidirá el futuro de Le Pen
La candidatura al Elíseo de la líder ultraderechista depende del fallo el martes del Tribunal de Apelación de París









